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Descuartizó a su esposo, pero la absolvieron

El crimen fue cometido seis años atres. La mujer reconoció que asesinó de tres balazos a su esposo y que luego lo descuartizó y tiró los restos al lago San Roque.

"Agarré el arma y le gatillé tres disparos en la cabeza. Lo puse sobre una colcha, busqué una sierra y lo corté, no sé en cuántos pedazos”. Así confesó, en septiembre de 2011, Karina Lidia Signoretta el asesinato de su marido, Rubén "Ruly" Cuello (36), en la humilde casa de ambos en Bialet Massé. Cuando habló ante la fiscal Alejandra Hillman (por entonces a cargo de la Fiscalía de Cosquín), habían pasado seis meses del crimen. 

Durante medio año de 2011, sólo la mujer sabía que Cuello no estaba desaparecido. El hermano de la víctima había radicado la denuncia por el paradero pocos días después del asesinato. Recién en septiembre de ese año Signoretta se sentó frente a la fiscal y confesó. Dijo que el 12 de marzo había ejecutado al marido cuando éste estaba en la cama, y que luego embolsó los restos y los tiró al lago San Roque, a la altura del arroyo Las Mojarras. Los buzos se hundieron buscando los restos del hombre, pero estos no aparecieron.

La mujer también contó que tras desprenderse de los restos, regresó a la casa y quemó las ropas ensangrentadas que habían quedado en el lugar. Cuando los peritos entraron a la sencilla casa del matrimonio lograron confirmar casi todos los detalles del testimonio de la mujer: restos de sangre donde la mujer dijo que ultimó al marido. Después apareció la carabina calibre 22 utilizada en el asesinato. El único cabo que quedó sin atar es el del cadáver de "Ruly" Cuello.

En su confesión, la mujer alegó que era maltratada por su esposo alcohólico. Esa carta no le sirvió en ese momento: la Justicia ordenó la prisión preventiva en la cárcel de Bouwer y luego, cuando nació su segundo hijo, la prisión domiciliaria; y la excarcalación le llegó en julio de 2014, por haber permanecida más de dos años presa sin juicio. Así que Sinoretta esperó el juicio en libertad, imputada por el homicidio calificado de su esposo. 

Y aquel relato de violencia de género que dio ante la fiscal Hillman en septiembre de 2011 le terminaría significando a la mujer la absolución, porque pudo convencer a los jueces que era víctima de violencia de género.

La Cámara del Crimen de Cruz del Eje, por Ángel Andreu, Nancy Ruth Menehem y Rogelio Mar Archilla, resolvió la absolución por unanimidad. Los fundamentos del fallo se conocerán el próximo 10 de mayo, y sobrevuela la posibilidad de reconsideraciones. 

Ocurre que el Ministerio Público Fiscal consideró a Signoretta "una asesina a sangre fría", por lo que había solicitado 13 años de prisión. "Ni una persona menos. Signoretta no ha actuado en legítima defensa, sino con una gran frialdad", dijo la fiscal Haydeé Gersicich.

La fiscal y la querella rechazaron por falta de pruebas que Cuello haya sido alcohólico o violento, como dijo la mujer. "Es una farsa; fue un asesinato a sangre fría, sin piedad. Signoretta jamás fue agredida", dijo el querellante Francisco Zanier.

El defensor Francisco Lavisse había solicitado la absolución de la mujer, o "en caso contrario"  la legítima defensa. La defensa logró el premio mayor. En los fundamentos se podrá conocer qué sopensaron los camaristas.

Durante el juicio, que demoró seis meses, Signoretta sólo pronunció dos palabras: “Pido perdón”, dijo antes de escuchar la sentencia.

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