Policiales

Caja fuerte, pero seguridad muuuy débil

Al menos dos ladrones entraron en una playa de estacionamiento y se llevaron una caja fuerte con más de un millón de pesos. Nadie los vio

 

Al menos dos delincuentes que contaban con un dato certero robaron en la madrugada del miércoles una caja fuerte que, según se estima, tenía en su interior una cifra cercana al millón 200 mil pesos.

El dinero estaba en poder del dueño de una playa de estacionamiento de Villa Carlos Paz que es conocido -así se lo confirmó la Policía a este diario- como un “conocido prestamista” de la ciudad. Hasta el momento, el monto de dinero robado es oficialmente una incógnita ya que el propietario no precisó en la denuncia cuánta plata le falta del lugar.

Las pobres condiciones de seguridad existentes confundieron a la Policía, que hasta ayer se preguntaba cómo podía ser que el dueño de la playa mantuviera la caja fuerte “sólo con un candado de cinco centímetros por cinco” como única protección antes de llegar al dinero.

“La caja estaba ahí a la vista de quien estacionara el auto cerca y apenas cubierta por un acolchado”, dijo el comisario mayor Gustavo Godoy, quien además informó que el dueño de la caja era Vicente Abraham.

De cualquier manera, los investigadores no tienen dudas de que hubo un entregador que conocía los movimientos económicos de la víctima y se aprovechó de la facilidad de la situación.

El hecho. Por lo que se sabe la playa cerró como siempre pasada la 1.30 de la mañana. El empleado aseguró que dejó el lugar precisamente a las 1.38.

En un período de tiempo que la Policía ubica entre esa hora y las 8 de la mañana los ladrones abrieron un portón, ingresaron un auto, fueron hasta la zona donde estaba la caja fuerte y la cargaron, dejando la manta en el suelo.

Después, se fueron sin hacer demasiado barullo. La caja tiene un metro sesenta centímetros de alto, por sesenta de ancho y cincuenta de frente. En total pesa entre 500 y 600 kilogramos.

Ese dato demuestra que la caja debe haber sido llevada en un auto de un porte importante.

Esa mañana, a las ocho, el dueño de la playa se presentó puntual para abrir y rápidamente se enteró de que faltaba.

En el lugar no hay cámara, las paredes que lo rodean son de un material plástico. Al respecto el comisario Godoy pareció casi enojado al explicar dónde estaba la caja robada al empresario: “La caja fuerte estaba en una casillita de durlock, sin alarma, sin censor, sin nada”, dijo.

 

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El texto original de este artículo fue publicado el 01/12/2011 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición digital para leerlo igual que en el papel.
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