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Policiales

Caen tres policías por raptar a un hombre

Lo secuestraron, lo llevaron a un descampado y exigieron una elevada cantidad de plata para liberarlo. Fueron detenidos y pasados a pasiva.

Dos suboficiales del Distrito IV y un oficial del Comando de Acción Preventiva (CAP) II de la Policía de Córdoba fueron detenidos por orden de la Justicia Federal, acusados de secuestrar y extorsionar a un hombre a cambio de una elevada suma de dinero. El gravísimo episodio incluyó que los uniformados retuvieran a la víctima, la trasladaran hasta un descampado del sur de la ciudad de Córdoba y amenazaran con fusilarla si no llamaba a un familiar para que la rescatara con una jugosa cantidad.

Los tres policías, quienes ya fueron pasados a situación pasiva por el Tribunal de Conducta Policial, quedaron imputados por el delito de “secuestro extorsivo calificado”, lo que podría costarles no menos de 10 años de prisión.

Los acusados también habrían cometido un segundo delito de similares características al secuestro, aunque en esta ocasión, en lugar de llevarse a la víctima hasta un lugar alejado para retenerla, directamente le pidieron dinero para no hacerlo.

De allí que este segundo delito no estaría enmarcado como un secuestro, sino como “exacciones ilegales”, lo cual no le resta gravedad a la cuestión.

El fiscal Federal Nº1, Enrique Senestrari, le dijo a este diario que se investiga si los tres policías “cometieron otros hechos similares”, dado que la investigación apenas está en sus primeros pasos.

Los imputados fueron detenidos en las últimas horas por sus pares de la Dirección de Investigaciones Criminales y alojados en la Unidad de Contención del Aprehendido (UCA), hasta tanto sean citados a declarar por el fiscal Senestrari.

Fueron identificados como Pedro Salas (sargento primero), Juan López (sargento) y Walter Cáceres (oficial inspector).

Maldita Policía. Las víctimas de estos delitos son dos hombres con antecedentes penales. “Los policías aprovecharon que estos hombres estaban ‘sucios’ y les sacaron plata a cambio de no mandarlos nuevamente a la cárcel”, confiaron calificadas fuentes policiales.

Sin embargo, la versión del fiscal Senestrari fue más allá y sostuvo que la amenaza, al menos en el primero de los casos que se investiga, no habría sido enviarlo nuevamente a la cárcel, sino directamente matarlo.

La investigación se maneja con estricto hermetismo. Sin embargo, el secuestro habría ocurrido de la siguiente manera: los policías habrían “apretado” a este hombre (con antecedentes por delitos contra la propiedad) y lo habrían llevado en un vehículo hasta un descampado del sur capitalino. Luego habrían llamado a su esposa para exigirle “una elevada cantidad de dinero que la mujer entregó”, precisó Senestrari.

El segundo delito ocurrió, al parecer, en momentos en que los uniformados controlaron a otro hombre con antecedentes que manejaba un auto (no está claro si lo buscaron a propósito o si fue una casualidad durante un control vehicular) y le exigieron cinco mil pesos para devolverle el vehículo.

“Es todo materia de investigación, pero en este caso no habría sido un secuestro, sino más bien una coima”, explicó el fiscal Senestrari.

En los próximos días habrá novedades sobre cómo ocurrieron estos presuntos delitos policiales.

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