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Policiales

El cadáver fue encontrado a 15 kilómetros

El cuerpo de Mario Núñez, el hombre arrastrado por el Suquía en la Isla de los Patos, fue hallado por casualidad en Camino a Chacra de la Merced.

 

La voz sonaba pastosa y lenta: “Acá estamos... mal dormidos... no descansamos... no podemos... los trámites y todo eso... esperando que lo traigan a mi papá de la morgue”. Era la voz de Viviana, una de las tres hijas de Mario Núñez, el hombre de 63 años que fue arrastrado por el río Suquía y que ayer por la mañana, tras dos días sin rastros, fue hallado a la altura del kilómetro 10 de Camino a Chacra de la Merced, en el extremo este de la Capital.

El cadáver de Núñez estaba a la vera, boca abajo, estancado entre árboles, ramas y desechos. El agua lo había arrastrado 15 kilómetros: desde la Isla de los Patos hasta los descampados donde fue encontrado por casualidad por un adolescente a caballo.

En principio se dudó de que el cuerpo fuera del hombre desaparecido, pero su familia lo reconoció por las vestimentas. Luego se identificaron los restos en la morgue de Policía Judicial.

Anoche, la esposa y las tres hijas de Núñez aguardaban la entrega del cadáver para velarlo en su casa de barrio Las Violetas. “Estamos mal. Nadie pudo descansar, mi mamá menos. Queremos recuperarlo rápido para velarlo. Esperemos que pueda ser esta noche”, le balbuceó Viviana a este diario.

El balbuceo tiene su justificativo: además del peso por la pérdida, la familia Núñez no duerme desde la tarde del martes pasado, cuando la Policía le avisó que Mario había sido arrastrado por el embravecido Suquía en la Isla de los Patos, a la altura del colegio secundario Manuel Belgrano, y que no había rastros sobre él.

De acuerdo con testigos de la tragedia, Núñez se juntó con un amigo a tomar una cerveza en la orilla y decidió mojarse los pies, pese a las constantes prohibiciones y advertencias de la Patrulla del Río sobre la extrema peligrosidad del Suquía crecido.

Núñez metió los pies y fue “tragado” por el agua. Gonzalo Toledo, periodista de Día a Día que regresaba en bicicleta a su casa, escuchó los gritos y aceleró para darle alcance al hombre, pero no pudo. “La velocidad de la corriente era tremenda. Él intentaba regresar a la orilla, pero no podía. En un momento, a la altura del puente Santa Fe, la corriente lo llevó hacia el centro del cauce y ahí ya no lo vi más”, relató Toledo.

Desde entonces, decenas de rescatistas del Grupo Especial de Salvamento (GES), bomberos y policías rastrillaron las márgenes, aunque sin éxito. La familia Núñez llegó desesperada al lugar y esperó por una noticia que, se presumía, sería la peor.

Hallazgo. Ayer por la mañana, un vecino de Chacra de la Merced llamado Pedro Cuevas envió a su nieto a buscar un potro perdido en los alrededores. El adolescente subió en un caballo y, a poco de andar, se topó con un cuerpo hinchado en la margen del río. Poco después, integrantes del GES accedieron a la zona en caballo y cargaron el cuerpo en una camilla metálica de Policía Judicial. Tan agreste es el terreno que colinda con el río que ni siquiera la familia Núñez logró llegar hasta la orilla.

El comisario Pablo Charras, subdirector de Bomberos, le contó a este diario que el cadáver tenía un fuerte golpe y manchas de sangre en la cabeza. Creen que se lo hizo al pegar contra uno de los soportes del puente Santa Fe, en su intento desesperado por salir del agua.

 

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