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Karina Jelinek y sus juegos sexuales de casada

En una entrevista con la revista Gente, habló de cómo mantienen "viva" la pasión con su marido Leonardo Fariña.

Karina Jelinek se casó hace poco con el empresario Leonardo Fariña, y desde hace unos días, ambos graban un reality show sobre sus vidas, muy al estilo Paris Hilton, que se verá en el programa PM, de Telefe.

Mientras se prepara para el debut, la modelo habló de su nueva vida como "señora" y de su actividad sexual con su pareja: "Mi marido tiene la fantasía de pagarme para hacer el amor, pero aún no le cobré un peso (…) No tengo un video ni fotos escandalosas. Entre nosotros aún no nos filmamos. Algún día nos vamos a filmar con mi maridito, pero nunca vana  encontrar el video porque va a estar guardado bajo siete llaves".

Durante una entrevista con la revista Gente, Jelinek confesó que guarda en su neceser cremas que le prepara su cosmiatra, maquillajes, un delineador líquido para marcarse un lunar al lado de la boca, además de "cotonetes, supositorios, vaselina y aceite de Kamasutra con olor a cereza, que es también comestible y se compra en los sex shop  o en Victoria’s Secret, y sirve para tener más sensibilidad a la hora de la intimidad".

"El perfume afrodisíaco que uso es con feromonas, para atraer a mi marido. ¿Mis juguetes eróticos? La mariposita y el delfín. Pero también tengo el traje de Batman, el de Gatúbela y un par de esposas que todavía no usé", confesó la modelo, quien además reveló que a su pareja le gusta darle "chirlos en la cola" hasta dejarle los cachetes colorados para después ponerle cremita.

"También me dice cosas zarpadas y chanchas, pero yo soy muy pudorosa".

Además de su alta actividad sexual, Karina también se ocupa de hacer las tareas del hogar: "No te creas que limpiar o pasar el trapo me ponen de mal humor, porque me gusta mi vida de señora. Amo a mi marido. Aunque a Leo no lo conozco mucho y lo estoy conociendo con el correr de los días, te puedo decir que es un dulce, un tierno y me cumple todos los caprichitos".

La modelo aseguró que su marido la hace comer todo el tiempo porque no le gustan las mujeres flacas, por lo que ya engordó tres kilos desde su boda. "Me gusta tu cara, tu colita y tus patitas negras cuando caminás descalza, porque se te va todo el glamour. Me encantás. Lo mejor es que no tenés mal aliento ni cuando te despertás", le dijo Fariña durante la entrevista.