?>
Ocio

Juanse: Inglaterra nos arruinó a propósito

Con un ojo atento en el Mundial de Rugby, Juanse llega a Córdoba a presentar su nuevo álbum como solista.

“Inglaterra nos arruinó el mundial a propósito, la lesión a Contepomi era para expulsión pero se vio que no fue un campeonato equilibrado”, analiza Juanse, el cantante ahora solista que alguna vez fue rugbier y por eso mantiene su pasión por ese deporte. Su balance del Mundial de los Pumas es satisfactorio, aunque lamenta aquel primer partido en el que los ingleses lesionaron a tres jugadores: “Fue algo decisivo, eso nos condicionó para todo el mundial, modificó todo”, dice Juanse que señala “me vi todos los partidos, bueno: ‘todos todos’ no, pero sí vi los más importantes”.

Sin perder de vista aquel juego inaugural, el Juanse rugbier se mezcla con el futbolero que lo lleva a comparar la alevosidad de los ingleses con aquel infortunado Mundial de Estados Unidos, en el que le cortaron las piernas a Diego Maradona: “Las tres lesiones que nos dieron los ingleses fueron como cuando lo sacaron al Diego del Mundial, salvo que a Diego lo sacaron porque alguien puso su nombre en un papel”, avisa este músico que compartió algunas tardes con Maradona, en la concentración de Boston, en aquel torneo de pesadilla, en 1994. “Pero ya está, estoy muy conforme con el desempeño de los Pumas, el partido con Escocia fue un partidazo y en el partido con los All Blacks vi que ellos eran malos en defensa y que Argentina jugó muy bien en el maul y en las formaciones fijas. Pero Nueva Zelanda la hizo bien, fijate que ninguno de su equipo jugó en los test match previos a la Copa y por eso Australia creyó que le iba a ganar caminando y así le fue”, sentencia.

Justo antes de la copa de rugby (este domingo se juega la final entre Nueva Zelanda y Francia), cayó una bomba en el seno del rock argentino: de pronto, se separaron los Ratones Paranoicos y en medio del humo de semejante explosión apareció Juanse con un nuevo disco solista, Baldíos Lunares, álbum que presentará mañana en The Roxy, con una entrada de 60 pesos, en venta en Edén de Obispo Trejo y Deán Funes. En Internet, por Edenentradas.com.ar, con un recargo adicional de 6 pesos.

–Te pregunto por el disco: hay algo muy presente que es el cuerpo, sobre todo en la gráfica ¿por qué optaste por lo corporal?
–Es una cuestión que está relacionada con el Cosmos, no es ninguna novedad relacionar el cuerpo con el Cosmos. Baldíos Lunares tiene un su interior una historia de ciencia ficción y un poema de Ignacio Beola... o sea: el contenido hace una relación. En general, a mí me pasó de entrar al revés, desde la ciencia ficción terminar adentro de un culo (por la tapa del disco). Porque viste que las películas de ciencia ficción tienen un momento de erotismo, también. Pero, al revés, partí de lo que yo le digo un culo y que podría ser el costado de un hombro, una axila ¿viste? Que eso es lo que probablemente sea. El cuerpo vendría a ser lo que vendría a contener a ese Cosmos. Los que manejan el sistema científico gastan tanto dinero en explorar lo exterior y todavía no sabemos a ciencia cierta qué es lo que contenemos interiormente. Nadie puede decir qué es lo que nos da animación, digamos.

–Hay una gran parte de la física que se dedica a estudiar al Universo desde las partículas más pequeñas, no entendiéndolo como un todo gigantesco sino buscando lo más elemental.
–Con todo ese avance y todo ese desarrollo, tampoco podemos determinar qué es lo que originó eso. Por ahí, adjudicárselo a un Big Bang es una cosa un poco ‘ponciopilatesca’.

–¿Se lavan las manos?
–Y sí, porque te estás sacando de encima una cuestión que tiene mucha dinámica y es profunda. Entonces, adjudicarlo todo a una explosión es como decir ‘esto se ha generado por una explosión y ha derivado en un organismo’... no se entiende mucho.

–No se entiende, igual son teorías.
–Bueno, cada uno tiene su forma de ver. Yo busco eso, busco chocar contra esa carne radioactiva y darle activación desde lo que aparentemente no corresponde.

–¿Creés en la posibilidad de armonizarse con el Cosmos? ¿O estamos metiendo un ruido, nosotros, como civilización?
–Yo ahí no me hago cargo de la civilización. Pero sí puedo decir que tal vez haya elementos que nos den esa aproximación.

–Hablando de Cosmos y de energía, el rock está perdiendo su energía sexual. ¿Vos cómo la ves?
–Yo sigo igual que cuando empecé.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo