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Gran Hermano: ¿quién quiere ser millonario?

Con cambios y más dinero en premios, hoy comienza el nuevo “GH”.

Si algo tuvo de anticipatorio aquel 1984 de George Orwell es que se adelantó a la era de la cámara, primero, y a la de las pantallas, inmediatamente después (vale resaltar que antes que Orwell, la pesadilla de un mundo controlado fue premonición de Yevgeni Zamiatin con su novela Nosotros). Y ese carácter se transmitió de forma directa hacia el formato televisivo Gran Hermano, que claramente se anticipó varios años a esta era donde la intimidad se ha vuelto espectáculo, al decir de Paula Sibilia (La intimidad como espectáculo, Fondo de Cultura Económica).

Pero aquella corazonada de la firma Endemol ya se ha quedado atrás y el desafío al que se enfrenta Gran Hermano 2012 ya no es aquel “somos actores, queremos actuar” de Soledad Silveyra (que más tarde claudicó en ese principio) sino que por hoy el reality show tiene que moverse en un medio en el que Silvina Luna muestra los efectos benéficos del vino blanco y en el que Gonzalo Valenzuela es pasado por la lupa de millones de internautas que no lo consideran “tan” Manguera.

¿Qué haría entonces este formato televisivo para captar la atención, esta vez? Es que algo van a tener que hacer porque además de tanta celebridad en cueros por la web hay que sumar el rating que Marcelo Tinelli va encontrado en la representación módica de la violencia física. El cachetazo de Graciela Alfano a Aníbal Pachano no tuvo nada de casual y fue una manera de apelar a un tabú que hoy es más fuerte que lo genital y que tiene que ver con lo que comúnmente y no sin intenciones ideológicas, la moda periodística denomina “violencia de género”.

Volviendo a lo que harían esta vez, por lo que se anticipa el Gran Hermano 2012 va jugar fuerte tomando a préstamo un viejo tema de la ficción: la miseria humana, como motor de la acción. En tal sentido, éste será el año en el que el premio será de 1.000.000 de pesos, lo que implica que el más cínico y manipulador de los 20 participantes se irá de la famosa casa, convertido en millonario, en famoso y en un eventual mediático, si es que le da la nafta para serlo, porque ya se ha visto que la fama cuesta, como le decía la tirana de la profe Lydia al sacrificado Leroy Johnson, en Fama (¡qué lejos han quedado los tiempos en que para triunfar había que romperse el lomo!).

No obstante, hay que decir a favor de esta variante que ha tomado el reality, que es mucho más divertido ver cómo estos presuntos chicos y chicas sexys se convierten en unos canallas asexuados, que esquivan el sexo que los productores llevan años esperando mostrar, a la vez que se convierten en pequeños discípulos de Maquiavelo. Por aquí entra lo mejor de Gran Hermano (el anterior fue una escuela de las manipulaciones humanas) y es esto de que de reality este show cada vez tiene más bien nada y los participantes interpretan y hasta ejecutan personajes cada vez más ambiguos, tejen y destejen alianzas y lo que es más divertido aún: juegan poderosamente con el afuera y maniobran estrategias a sabiendas de que el juego no se gana en la casa, sino con el favor de quienes los miran en sus pantallas.

Hoy, debut: dispuestos a esquivar los efectos de Tinelli, que da un descanso los miércoles, esta noche, a las 22.15 irá al aire el primer programa de GH2012, por la pantalla de Telefé (en Córdoba, en vivo y en directo por Teleocho). Será, entonces, la noche en la que se darán a conocer los 20 participantes, los 20 de los que hablarán por largos meses los programas de chimentos adjuntos y la muchachada que se congrega en el Facebook y el Twitter (desde la estudiante de Filosofía y Humanidades hasta el flogger en vías de extinción, todos comentan el GH en la web). Para nosotros los cordobeses, la comidilla pasará por estar atentos a ver quién o quiénes nos van a representar y en qué medida ejercerán su condición de cordobeses, que viene siendo una forma de destacarse en cuanto reality o certamen de canto o baile prolifera por la tele.

Retomando el tema del sexo que nunca llega, la producción parece haber colgado los guantes en este sentido y casi como una claudicación hará la incorporación del “botón rojo”, elemento que no activará ninguna bomba pero que permitirá a los que lo deseen (en todo los sentidos de la palabra) ingresar a un cuarto sin cámaras, para satisfacer sus pasiones (solo y/o acompañado).

Continuando con las novedades, en esta oportunidad habrá dos casas (espejo de la Argentina, donde se agranda la brecha entre pobres y ricos) y un renovado sistema de premios y castigos que propende a crear algo de resentimiento entre los competidores. Lejos de fomentar ideas solidarias, esta vez los participantes tendrán una asignación de dinero individual para que puedan pagarse los vicios, aunque permanecerá el fondo colectivo con el que se compran los alimentos y otros víveres.

Finalmente, el sistema de nominación y eliminación no tendría mayores variantes, pero sí se pudo conocer que el ganador podría sufrir descuentos en el premio final si es que en algún momento tuvo que abandonar la casa, como fue el caso de Cristian U. que re entró luego de auto excluirse y logró llegar a la final y ganarla.

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