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Ocio

Ebooks, lectura en pantalla

La librería cordobesa El Emporio se lanza a la conquista de los ebooks. Grandes editoriales comandan la movida en Argentina. El dispositivo preferido: las tablet.

"Quien lo descargue de la red nunca hubiera comprado mi novela, o sea que prefiero que me lea gratis a que no me lea. Tal vez la próxima vez se decida a comprar un libro aunque no sea mío”, dijo el escritor español Alberto Vázquez Figueroa antes de poner a disposición de los cibernautas su novela Por mil millones de dólares de manera gratuita. La definición entre gratis o pago de los libros en formato electrónico (ebooks) es algo que aún reflexionan los autores, pero muchos coinciden ya en que el formato democratiza el acceso.

Pensar que los libros electrónicos (ebooks) destronarán a los libros de papel, es una visión demasiado futurista para una Latinoamérica que no puede adquirir dispositivos de lectura (e-readers) a un costo razonable. No obstante, en Argentina y en Córdoba en particular, se percibe un movimiento silencioso y sostenido para adoptar esta nueva forma de consumir libros.

En Córdoba, la librería cincuentenaria El Emporio se prepara para ingresar en el mercado, a través de la renovación de su sitio Web y la incursión en el modelo de venta de ebooks de Libranda, una plataforma de comercialización gestada por los grandes grupos editoriales Ramdom House Mondadori, Planeta, Santilla- Aguilar, Roca Editorial, Grup62, Grupo SM y Grupo Wolters Kluwer.

“Nosotros vamos a empezar porque no se puede estar atrás, la tecnología llegó para quedarse”, explicó Pablo Kaplún, del área comercial de El Emporio a Día a Día. El librero es conciente de que no es lo mismo vender libros físicos que libros electrónicos: “Se gana la mitad de lo que se le gana a un libro hoy”, no obstante, se van a meter de lleno en esta nueva posibilidad de negocios que apunta a crecer con el paso del tiempo. Apuntan a entrar en 2012 con el sistema funcionando.

Una estadística elaborada por el sitio Printing Choice (dedicado a las impresiones on line) dice que en el último año las descargas de ebooks crecieron 200 por ciento en Estados Unidos, y que las ventas de libros físicos (de papel) creció un 40 por ciento también. Según lo revelan los libreros argentinos, aquí también se venden más libros físicos cada día.

“El ebook no va a matar al libro físico”, señala Hernán Rosso, director comercial de Random House Mondadori en Argentina, que defiende el corazón del negocio al tiempo que cuenta que con Libranda, ya se vendieron unos mil ebooks desde su lanzamiento en Latinoamérica (Argentina, Chile, Colombia y México) el 1 de junio de 2011.

Por ahora, el ebook es mucho menos que una amenaza en esta parte del mundo. “Representa el 25 por ciento del negocio editorial en Estados Unidos y apenas entre el 1 y el 2 por ciento en España”, aseguró Rosso en comunicación telefónica con este diario.

El desembarco de Libranda en Argentina abarcó a cinco puntos de venta: dos sitios de ebooks (bajalibros.com y ebooks.movistar.com.ar) y tres librerías tradicionales (Santa Fe, Paidós y Boutique del libro). Los libros electrónicos cuestan entre un 25 y un 35 por ciento menos que los físicos, de papel. Sobre las ventas en este corto período de experimentación, el responsable comercial de Ramdom House señala: “Es más de lo que esperábamos, pero claro que es muy poco si lo comparamos con el mercado tradicional”.

Dispositivos. A contramano de los e-readers (lectores de libros electrónicos) que tienen como bandera el Kindle de Amazon, o los modelos de Sony o Grammata (Papyre), el mercado de las tablets (iPad de Apple, Xoom de Motorola, entre los más conocidos) parece ser el punto de contacto entre los usuarios y los libros electrónicos aquí. “En Argentina el lote de e-readers es pequeño y el de las tabletas es más grande. La mayoría de la gente que está comprando e-books lo hace para leerlos en sus iPads, PC o notebooks”, dice Rosso.

Claro que la PC es el medio más “barato” para leer un ebook, pero también puede ser el más incómodo. ¿Cuánto cuesta adquirir un dispositivo específico para la lectura de ebooks? Arrancamos desde los 1.300 pesos en una tablet genérica (Xview, por ejemplo); entre $ 1.200 y 1.800 un Papyre; los 1.800 de un e-reader Sony con pantalla táctil; pasando por los 2.999 que cuesta una Xoom de Motorola; hasta los $ 4.500 a $ 5.500 que cuesta un iPad 2 con conexión WiFi y 3G.

Los lectores, nuevos usuarios. “El preconcepto indicaría que los libros electrónicos van a dañar las ventas de los de papel, que un mercado le roba consumidores al otro. Pero este fenómeno no se verifica en los países adonde el ebook ya está afianzado, como Estados Unidos”, señala Diego Rottman, un periodista argentino que creó junto a un grupo de amigos un sitio dedicado a los ebooks, Club del Ebook (www.clubdelebook.com).

Consultado acerca de qué cosas mejoraría de los libros digitales disponibles en español actualmente, Rottman señala: “Ante todo, el precio. El techo de precio de los ebooks en la tienda de Amazon (9/10 dólares) es el piso de las tiendas argentinas. Y en segundo lugar, el catálogo; son muy pocos por ahora, aunque este año se dio un importante crecimiento del volumen editado”.

Al mismo tiempo, coincide con los libreros al señalar que las tabletas son el dispositivo que parece afianzarse en Argentina: “Todo indica que se va a la convergencia con la tablet, pero con tinta electrónica. (Los ebooks) Siguen siendo más incómodos para estudiar que sus equivalentes de papel –subrayar, tomar notas, comparar textos– y eso deberá resolverse: sin la militancia del mundo educativo nunca van a masivizarse”.

“En mi caso, estoy conforme con el Kindle, aunque tiene varios problemas de usabilidad. Lo que más me disgusta es la dificultad para archivar (podés armar carpetas, pero el libro sigue “afuera”), el sistema de cursor para moverse por la página y lo incómodo que es leer PDFs, algo que el Papyre supo resolver”, explica como experimentado consumidor de ebooks.

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