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Oberto en Atenas, sólo para entrenar

El pivot comenzó a trabajar con el plantel de Atenas, pensando en ponerse bien para llegar a Londres 2012. Le bajó pulsaciones a la chance de jugar con el Verde, pero...

 

El murmullo mutó en un silencio que habló. Por la puerta del vestuario apareció su interminable fisonomía que se apoderó de todas las miradas de un Cerutti con bastante más presencia mediática de la que habitualmente suele verse. Es que no era un lunes más. Pasaron muchos desde aquel 18 de mayo de 1998 en el que Fabricio Oberto había entrenado por última vez en el Poli con el plantel de Atenas.

Ayer, 4.998 días después, el pivot volvió a hacerlo. Salió vestido de verde, cómo debía ser, con la ropa de fajina. Acomodó su botella de agua mineral con las iniciales FO escritas sobre la tapa. Y empezó a saludar. 

Su rostro se muestra arado por el paso del tiempo. Pero sus ganas no reconocen el curso de épocas pasadas, presentes ni futuras. Sí, es esa misma vocación que lo hizo tan grande y que luce como una llamita invencible.

Oberto es sinónimo de entrenar. Tiene el secreto para volver lo que la mayoría odia en un placer comparable al de ir a la cama con la mujer amada. Su cuerpo luce firme, estoico, preparado para la guerra como un espartano. Sí, aquel pueblo griego...

¿Será entonces que Oberto volverá a jugar en Atenas? Fabricio fue enfático: “Lo veo difícil, por situaciones personales y porque siento que tengo que seguir construyendo mucho para estar bien. No estoy esperando ofertas y veo que se arman muchos culebrones en torno a esto”. Claro que habría que remarcar que si bien dijo muchas veces “que es difícil, que no quiere pensar en eso”, otras tantas exclamó los “por ahora”...

Volver. El destino los volvió a unir, después de tanto tiempo. Fabricio entró al Cerutti, a ese mismo estadio que vio cómo el pibe comenzaba a descascararse para transformarse en la figura hoy reconocida en todo el mundo.

“Es muy lindo estar otra vez en el Cerutti. Me vienen muy lindos recuerdos de esta cancha. No había estado nunca en estos vestuarios, que son nuevos para mí”, le contó Oberto, de 36 años, a Día a Día. Y agregó: “Cuando llegué me preguntaron en dónde me sentaba y dije que no me sentaba en ningún lado porque en mi época usábamos los vestuarios que están arriba. Je. La idea es aprovechar estas prácticas para ponerme en forma”. No caben dudas; el varillense tiene una meta bien clara: “Todo esto forma parte del camino que espero me lleve a Londres 2012”.

Atenas tiene por delante la definición del hexagonal final de la Liga Sudamericana (1 al 5 de febrero en Obras Sanitarias). ¿Le picará el bichito al interno por estar? “Está muy cerca y no estoy todavía en forma para ese tipo de competencia”, respondió. 

Sobre sus sensaciones tras la práctica, reflejó: “Me sentí bien. Vengo haciendo básquet hace varios días con los chicos de la Noar Maccabi. Pero estar con Atenas es otro nivel, otra intensidad que de a poco debo ir agarrando. Quiero aprovechar al máximo las veces que pueda entrenar con el equipo y sacar todas las cosas positivas que pueda”.

Obviamente, todos los ojos se posaron sobre él. “Parecía que estaba en una prueba. Je. Pero estoy muy contento por estar porque me sirve y porque puedo dar una mano en lo que sea, como hablar con los más jóvenes. Y con los más grandes nos motivamos constantemente”, contó.

Los JJ.OO. El cordobés comenzó a entrenar por pedido del DT de la Selección Argentina, Julio Lamas, que espera que el pivot llegue en buenas condiciones a la futura convocatoria. “Tengo que estar en forma, me tengo que mover”, reconoció el ex Spurs. Aunque aclaró: “Hay que ir sumando de todo. Lo más importante es poder divertirse dentro de la cancha. Y hoy (por ayer) lo viví así. Eso es lo fundamental”.

Y sus compañeros de la Generación Dorada, como Manu o Scola, ¿qué dicen? “Están contentos de que vuelva a entrenar faltando tanto tiempo para los compromisos con la Selección. Estar trabajando con un equipo evita lesiones. Pero no me dicen nada sobre si tengo que jugar. Somos muy respetuosos de las decisiones que toma cada uno”, contó.

Su futuro. Oberto reconoció que tuvo acercamientos del Real Madrid y de un equipo de la NBA (Chicago Bulls), pero explicó: “Le dije a mi agente que diga que no, que decidí quedarme en Córdoba. Pero antes de pensar en dónde voy a jugar me preocupa ponerme bien. Acá hay un motorcito que es Londres, que me tira mucho. Es una motivación poder estar con ese equipo, con esa generación, que tanto hizo”. ¿Y Atenas? El tiempo dirá...

Su mejor característica, el trabajo. Impecable: Oberto lució en excelente condición física. Está en un punto aeróbico muy alto. Prácticas: Fabricio no irá siempre a los entrenamientos de Atenas. A veces, trabajará solo.

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Lo disfrutaron todos
Atenas regresó ayer a los entrenamientos, luego del fin de semana libre. El equipo del Che García viene en levantada y se prepara para el choque del próximo jueves, cuando reciba la visita de Regatas de Corrientes en el Cerutti.
Pero la presencia de Oberto encandiló todo. Los jugadores lo recibieron muy bien y el interno pegó muy buena onda con los extranjeros. Obviamente, los más chicos no pararon de observar todo lo que hacía. Cuántos sueños se acomodarán ahora en el alma de Franco Barroso, el pibe de 2.09 metros y 18 años, con semejante experiencia de estar con Fabri y recibir algunas palabras del hombre de la Generación Dorada.
Te conozco. Generacionalmente, Oberto jugó con Bruno Lábaque y enfrentó a Facundo Sucaztky. El hijo del presidente le contó a Día a Día: “Le dije a Fabri que ya estaba cansado de cuidarle la 7. Cuando él se fue, dejé la 8 y empecé a usar ese número, que tenía él. Se la quiero entregar y me dijo ‘mmmmm’..., así que vamos a ver qué pasa”.
En tanto, Sucatzky rescató lo que genera la presencia de Fabricio en los entrenamientos del equipo: “Él no es de esta Liga, es de otro planeta. Se notó mucha diferencia y en apenas una práctica. Cómo se mueve, cómo juega el pick and roll, cómo pasa la pelota, cómo hace jugar a los compañeros. La verdad, un placer”.
Y agregó: “Y no sólo contagia a los chicos. Yo tengo casi 40 años y su presencia significó una inyección anímica para mí. Y eso que yo vivo motivado. Espero que podamos seguir disfrutando de su presencia. Esto es un trabajo que me encanta, pero su presencia es un incentivo más”.

Mundo Griego. Recuperado. Bruno Lábaque trabajó a la par de sus compañeros y estará disponible para jugar ante Regatas de Corrientes, el próximo jueves. El base dejó atrás un desgarro.
Lo que viene. Atenas jugará dos cotejos como local. El jueves recibe a Regatas de Corrientes, a las 22. En tanto, el domingo 29 de enero enfrentará en el Cerutti a La Unión de Formosa. Ese juego comenzará a las 21.30.

¡Mirá la galería de fotos del entrenamiento!

 

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El texto original de este artículo fue publicado el 24/01/2012 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición digital para leerlo igual que en el papel.
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