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llegamos acá Hasta » Camiones AyerMendoza / Valparaíso Del otro lado de los Andes Histórico: un argentino ganó una etapa; se lla

Con insuperables problemas mecánicos, el cordobés Gabriel Pozzo y el Tango Rally Team tuvieron que abandonar en Mendoza. En una gran experiencia, llegaron a estar en la posición 50 de la General.

L a pelea del Tango Rally Team en el Dakar Argentina Chile 2009 se terminó nomás en la noche del jueves, en la ciudad de Mendoza. Al cabo de seis etapas, Gabriel Pozzo y Stephanie Fenestraz, su navegante, tuvieron que tirar la toalla en el vivaque montado en el estadio mundialista de la capital cuyana. El motor del Mitsubishi azul, celeste y plata no iba más y el equipo decidió no iniciar el parcial que unió ayer Mendoza con Valparaíso, Chile.

Para el equipo que preside Marcos Ligato (estuvo acompañando al equipo en Mendoza), se trató de la primera experiencia de preparación, asistencia y pilotaje de un coche de rally raid, de cross country. Y el debut fue nada más y nada menos que en el Dakar, la prueba todo terreno más exigente del mundo.

Entre Jacobacci y San Rafael, la etapa anterior, las cosas ya se había complicado mucho para la escuadra que dirigió en lo deportivo Sebastián Martino; sucesivas pinchaduras de gomas, roturas varias, extravíos del recorrido, una tormenta con granizo y el recalentamiento del motor en las dunas del Nihuil fueron algunas de las perlas del rosario de infortunios que terminó por poner en jaque mate al valiente intento cordobés.

Pozzo, Campeón Mundial de Rally en 2001 en la categoría de Producción y sub campeón en 2007, bien había anticipado que al ser su primera participación en el Dakar, sólo podía ponerse el objetivo de completar el recorrido.

Nunca se la creyó. Ni siquiera cuando, después de tres etapas, estaba a menos de un minutos del mismísimo Massimo Biasion, ex Campeón Mundial de Rally 1988 y 1989 y que ya acumula una importante experiencia en el Dakar (compitió en camiones y autos) y que en esta edición participa con un coche de la misma categoría en la que se había inscripto el Tango: el Grupo 2, correspondiente a los productos estándar, de serie, apenas modificados para aguantar las exigencia de semejante prueba.

Pozzo llegó a estar entre los 50 primeros de la clasificación general de autos, y entre los 10 de su división. Para un debutante, sus resultados parciales pueden considerarse muy destacados. Si llegara a haber un segundo Dakar en Argentina, sin dudas el Tango, Pozzo y Fenestraz tendrán revancha. La merecen.

Y GABY DIJO. Apenas unas pocas horas pasaron entre el abandono de Pozzo y la llamada telefónica que le realizó Día a Día. A Gaby se lo notaba todavía con la adrenalina de la carrera encima, con el éxtasis que provoca vivir una experiencia que logra llenar ese espíritu adicto al riesgo que tienen los pilotos. "Se rompió el motor. Terminamos el último tramo de la etapa anterior complicados, con mucha temperatura. Paramos varias veces para que se enfriara y después volvíamos a arrancar. Pero los daños que se produjeron fueron mucho más graves de lo que pensábamos. Se dañó un pistón y la tapa de cilindros. Decidimos parar para no romper más el auto", fue la explicación del piloto sobre el abandono. Y agregó: "Escuché decir a los que tienen muchos Dakar encima que esta edición se convirtió en una de las más duras de la historia. Para los que venimos atrás, se hace dura la carrera por cómo quedan los caminos después que pasan los que van adelante".

A la hora de contar lo que le dejó esta participación, Gaby señaló: "Fue una experiencia increíble. Es una carrera tremendamente dura y compleja. Pero también linda. Pasás muchas horas arriba del auto. Llegás a estar 12 horas, contra los 20 minutos que duran un prime de Rally, al que estoy habituado. El Dakar te exige muchísima concentración y durante mucho tiempo".

Consultado sobre qué aspecto rescata de la vivencia, remarcó: "Algo que disfruté mucho fue la experiencia humana. No es una carrera, es aventura contra uno mismo. Tenés que ser fuerte de la cabeza para soportar tantas cosas y tantos contratiempos que se te cruzan".

El hábitat de Pozzo es el rally convencional. Y a la hora de reflexionar sobre comparaciones con el Dakar, analizó: "Acá tenés dos alternativas: o vas a pelar la punta con un coche oficial o lo tomás como una aventura. No es fácil; es muy difícil terminar la carrera. No es sólo andar despacio para llegar. Tenés que saber elegir por dónde pasar. Hasta esquivar un árbol es difícil. El Dakar es la aventura del hombre contra uno mismo. El rally es más deportivo". Por último, resaltó: "Es increíble la logística, el movimiento. La organización es tremenda para que no nos falte nada. Dormíamos en carpa. Te levantás temprano y te acostás tarde. Compartís la vivencia con todos los que la corren. Es linda esta locura".

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Sensaciones

Si algo le hacía falta al Dakar para despertar más interés en los argentinos, es que uno de sus compatriotas esté en la pelea por ganar la competencia. En eso anda Marcos Patronelli, que se impuso en la séptima etapa (recorrida entre Mendoza y Valparaíso) en la categoría cuadriciclos y está segundo en la general. Por primera vez en la historia, un argentino gana un tramo de la carrera.

Cruzando la Cordillera de los Andes, Patronelli estableció un tiempo de 3 horas 41 minutos y 37 segundos, sacándole poco más de 14 minutos al uruguayo Henderson. Así, el argentino se puso segundo, a casi dos horas y media del líder en Quad, el checo Machacek, con un Honda Brasil, quien terminó séptimo la especial.

Los otros ganadores de etapa fueron el binomio hispano-francés Carlos Sainz y Michel Perrin entre los automóviles y el chileno Francisco López, quien cumplió con su promesa pública de ganar el primer tramo que se corriera en su país y se adjudicó el duelo entre las motos.

Los camiones, en cambio, sólo recorrieron el tramo en clave de enlace, sin realizar el especial de velocidad, coincidiendo con la reducción del recorrido dispuesta por los organizadores para evitar problemas con un cordón cordillerano de dunas.

palo y palo. Sainz, con un Volkswagen, se quedó con la etapa con 3 minutos y 41 segundos de ventaja sobre el del estadounidense Mark Miller (compañero de equipo de Matador). En la General, Sainz volvió a la punta y afronta ahora un nuevo duelo, en este caso con el sudafricano Giniel De Villiers, también con Volkswagen, a quién dejó atrás pero a la distancia mínima de 9 segundos.

Si a Sainz se le había simplificado la competencia con la eliminación del qatarí Al Attiyah, con quien llevaba un duelo segundo a segundo, ayer, por un momento, pensó lo mismo. Es que el francés Stephane Peterhansel (con Mitsubishi), ganador de dos de las últimas tres ediciones, sufrió una avería en su motor y abandonó. Ahora, Sainz deberá pelear con De Villiers.

En cuanto al mendocino Orlando Terranova, volvió a penar en su propia provincia, con un oscuro 20º puesto que, de todos modos, lo mantiene octavo en la General.

En motos, el triunfo de López sirvió para su beneplácito personal pero también para las chances del español Marc Coma, quien entró segundo en la etapa y estiró aun más su ventaja sobre sus perseguidores más cercanos de la general, con 51 minutos, 22 segundos sobre el inglés Jonathan Street. El cordobés Miti (Yamaha) está 77º.

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