?>
Deportes

El contra

Como en casi todo el torneo, Belgrano decepcionó en su casa. Perdió 1-0 ante All Boys, con gol en contra de Cuevas. Igual, está en zona de ascenso.

La gente necesitaba una palmadita en el hombro después de un año lleno de problemas. Que los extraños números del Indec; que los del campo cortaron la ruta; que creció la delincuencia considerablemente; que los escándalos públicos del gobierno de los K; que la plata no alcanza para nada; y la perspectiva cada vez peor por la crisis mundial.

La gente necesitaba una palmadita en el hombro de alguien. Sea de Papá Noel, sea del Gordo de Navidad o de Año Nuevo. Sea de quien sea. Pero una palmadita al fin. Y a eso fue ayer al Gigante de Alberdi.

A esa gente necesitada no le importó los enfrentamientos de hace dos semanas entre dos fracciones de la barra pirata. Tampoco puso en tela de juicio que llega fin de año y hay que juntar las moneditas para las fiestas. Sólo tuvieron en cuenta la buena actuación de la semana pasada de Belgrano ante Defensa y Justicia y se fueron en busca de esa palmadita necesaria para terminar el año con un importante empujón de cara a lo que se viene.

Pero esa gente no se encontró con ninguna palmadita.Por el contrario, recibió un nuevo cachetazo para terminar el año para atrás. El Celeste perdió 1-0 ante All Boys, de local, con gol en contra de Héctor Cuevas. Y, como en casi todo el campeonato, su nivel fue bajo. Paradójicamente, la B termina en posición de ascenso. Parece una burla, pero este equipo de Giovagnoli es así. Y por momentos da la impresión de la mayor contra de Belgrano es el propio Belgrano.

No te duermai, cabeza. Iban 31 minutos del primer tiempo y, por primera vez, la hinchada pirata deliró. Los que no tenían la radio pegada a la oreja no entendieron nada y pidieron explicación. Imagínese lo malo que era el partido que el grito fue por el primer gol que sufrió Talleres en Caballito. Y de ahí en más hubo un solo uuhh luego de un cabezazo de Claudio Bustos que se fue afuera, a los 38.

Habían pasado 45 minutos malísimos en los que el Celeste no hizo nada de nada. Aburridísimo.

Vos sos contra tuyo. En la segunda mitad, Emanuel Gigliotti sacudió la modorra con un pelotazo que Juan Carlos Olave descolgó de un ángulo. Después, a los 9, Cuevas no pudo aprovechar una media vuelta. Pasaron tres minutos y el Tanque esta vez sí mandó la pelota a la red, pero con el detalle de que era su propio arco. El delantero quiso despejar y su cabezazo se coló al lado del palo del arco pirata.

De allí en más, Belgrano siguió ciego. Dos remates de Paolo Frangipane fueron tapados por Nicolás Cambiasso, que luego volvió a interceder ante dos llegadas claras de Bustos y Becerra.
Y All Boys pudo liquidar el juego por dos fallas de Berza, pero Olave le tapó en ambas oportunidades a Agustín Torassa.

El fin de año encontrará al hincha de la B sin su palmadita. Habrá que esperar algo de PapáNoel o de alguno de los gordos millonarios.

Este Belgrano es así. Te da tanto a veces y te quita tanto en otras veces que te sorprende. La gente esperó algún regalito de última y se fue sin nada. Igual, le queda la ilusión de que todavía está en zona de ascenso.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo