?>
Policiales

La “casa del horror”: abusaban de 500 niños

MÉXICO. Rescataron a medio millar de menores que eran esclavizados, obligados a mendigar y vejados en un albergue liderado por una mujer.

Casi 500 niños fueron rescatados en un presunto albergue en Zamora, Michoacán, México, donde vivían en condiciones lamentables, se los obligaba a ejercer la mendicidad y sufrían abusos sexuales, informó la Procuraduría General de la República (PGR).

La investigación sobre la supuesta casa hogar, denominada “La gran familia”, comenzó luego de que padres denunciaron que se negaban a devolverles a sus hijos, indicó en conferencia de prensa el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, según un despacho de la agencia Notimex.

El funcionario precisó que en el operativo participaron autoridades federales y estatales y que las investigaciones continúan para determinar la situación de nueve personas detenidas en ese lugar.

Por su parte Tomás Zerón de Lucio, director de la Agencia de Investigación Criminal, señaló que se tenía conocimiento de más de 50 denuncias, principalmente contra la encargada del lugar, Rosa Del Carmen Verduzco, quien resultó detenida.

A este lugar se lo conocía también con el nombre de “La Gran Familia de Mamá Rosa” en referencia a Rosa del Carmen, quien era la matrona del lugar y quedó sindicada como la responsable número uno de las atrocidades descubiertas.

En ese sitio se daba albergue a más de 600 personas, desde recién nacidos hasta adultos de 40 años de edad, quienes eran obligadas a pedir dinero y sufrían de abuso sexual; además se encontraban en situación de desnutrición y vivían en condiciones deplorables, manifestó Zerón de Lucio.

El funcionario agregó que una de las denunciantes dijo que durante 18 años la mantuvieron privada de su libertad, al igual que a dos de sus hijos, a quienes para liberarlos les solicitaron 10 mil pesos mejicanos (770 dólares).

Zerón de Lucio detalló que entre las 500 personas que estaban en el lugar hay adolescentes, niños y bebés, a quienes ya se les brinda atención psicológica.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo