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Felipe Pettinato: El prejuicio de ser el hijo de…

El hijo de Roberto Pettinato habló de la reflexión sobre el prejuicio que compartió en redes sociales.

La obesidad, homosexualidad e idolatrar a determinados artistas, son algunos de los motivos que generan el acoso escolar o también denominado “bullying”, lo cual muchas veces es generado por el prejuicio.

Hace unas semanas, Felipe Pettinato decidió utilizar su fanpage de Facebook para hablar de esto, pero basándose puntualmente en su experiencia de vida y todo lo que vivió durante su crecimiento escolar, donde sintió el aislamiento por parte de sus compañeros por el simple hecho de ser el hijo de Roberto Pettinato.

“Una de las cosas que más he sufrido es el PREJUICIO. Estudié en unas doce escuelas y en cada una me encontré con los prejuiciosos de siempre. Nunca llegaban a conocerme y juzgaban a primera vista, por ejemplo: ‘Se cree mucho por ser hijo de...’, ‘Si aprueba es porque es el hijo de...’ o ‘¡Qué mal está ese chico! Y bueno con el padre que tiene ¿Qué querés?’”, con estas palabras, Felipe comenzó a redactar una sentida reflexión, en la que también agregó: “Se dividían entre los que me querían cagar a piñas (y lo han hecho), los amigos por interés, algunas crueles compañeras y los resentidos profesores. Todos repletos de prejuicios. No quiero entrar en detalles, pero viví algunos infiernos”.

-¿Por qué decidiste hacer esta reflexión pública?

-Vi una foto en Facebook con una frase que hablaba sobre el prejuicio y de cómo no criticar al otro sin conocerlo. Eso me despertó las ganas de compartir con mis seguidores mi experiencia y lo que pienso al respecto. En algún que otro medio dijeron que yo lo había escrito a raíz de un hecho de bullying en el que mataron a una chica en un colegio, pero la verdad es que no tenía idea de ese caso. Lo hice público porque tengo una cierta cantidad de seguidores en redes sociales y me parece que mi rol no es sólo entretener y compartir mi material, sino también para concientizar y mandar un mensaje. ¡No es sólo para boludear!

-¿Por qué hechos puntuales de tu vida sufriste el prejuicio de “ser el hijo de”?

-Creo que todo el tiempo estoy bajo el prejuicio de ser el hijo de Roberto Pettinato. La gente va emitiendo juicios de valor de mi persona sin saber y sin conocerme. “Se la re cree”, “está trabajando ahí por ser el hijo de” y “está enfermo o internado porque es un drogadicto”, son algunas de las frases que escuché decir de algunas personas o me lo hacían sentir. Y más que nada, lo viví durante mi secundaria. No lo viví como “acoso”, pero sí sentía que al tener ese prejuicio, me dejaban aislado, tanto mis compañeros como adultos.

-¿Cuándo hablas de adultos te referís también a los profesores?

-Sí. Me han hecho llorar en muchas oportunidades, pero a eso trato de no recordarlo…

-¿Llegaste a sufrir “bullying”?

-Sí, recibí unas cuantas palizas y agresiones, y por eso con el pasar de los años fui encontrando mi lugar en el colegio. En los últimos años, en el recreo me iba solo a una sala para tocar el teclado… Y la forma que tenía de vincularme con la mayoría de mis compañeros era aprovechando que yo ya estaba trabajando y tenía la posibilidad de compartir tortas, golosinas y gaseosas con todo el curso. Ahí me transformé en alguien “cool”. En mis últimos años de secundaria, no es que la pasé bien, pero si mis compañeros me querían un poco más, pero por el simple hecho de que encontraban cosas materiales de mi parte. Yo trabajaba y eso era también muy duro, porque a veces no almorzaba y me iba directo a Canal 7, donde grababa toda la tarde.

-¿Tus hermanos vivieron algo similar a vos?

-No sé muy bien cómo fueron sus experiencias, pero creo que el único que lo vivió de esta manera fui yo, pero porque desde que tengo memoria mi papá es famoso. Cuando mi papá empezó a tomar gran popularidad, ellos ya eran grandes, en cambio yo, cuando nací empezó a hacerse conocido. Para mí fue difícil y por eso tuve tantos problemas y cambios de colegios.

-¿Recibiste ayuda psicológica?

-Sí. Desde los cuatro años que voy a terapia porque a esa edad se separaron mis padres y yo era muy problemático. Además, sufrí insomnio toda mi vida. Desde los cuatro años hasta hoy hago terapia, que por suerte me ayuda mucho.

-¿Tus papás como tomaban esta situación?

-Creo que lo peor de todo es que la pasaba mal en el colegio pero cuando volvía no decía nada y nadie estaba al tanto de lo que me estaba pasando. Yo no quería hablar y por eso no recibí la contención necesaria. ¡Eso es lo peor! La gente creía que yo volvía a mi casa, a mi palacio de oro, y me olvidaba de todo, pero no era así. Igualmente, considero que hay cosas peores, como en todo el mundo. Hay muchas historias, pero esta es la mía y por eso decidí contarla.

-Yendo a tu vida laboral… ¡Siguen de gira con tu viejo por todos lados! ¿Qué lugares les falta visitar?

-El show Me quiero portar bien sigue a pesar de haber cambiado muchísimo en estos dos años. Estuvimos dando vueltas por todo el país y ahora se viene la gira internacional, en la que vamos a visitar Estados Unidos, Chile, Paraguay, Israel y posiblemente Inglaterra. Eso en cuanto al show presento con mi padre, pero también estoy preparando la segunda parte del homenaje a Michael Jackson, el cual voy a estar presentando en bares y teatros. Esto es un poco más descontracturado y bailo un poco más.

-¿Cómo surge tu pasión y fanatismo hacia Michael?

-Todo comienza cuando era niño, aunque todavía creo que lo sigo siendo. Pero cuando era pequeño veía todos los videos de Michael y ahí empecé a convertirme en su admirador. Estaba todo el día encerrado viendo sus clips y lo imitaba. Muchos de mis conocidos querían ser un superhéroe, pero yo quería ser como él.

-¿Y a la tele tenés ganas de volver?

-Antes me daba más nervios el teatro que la cámara, pero ahora la cosa cambió. Me siento mucho más cómodo en los teatros y me divierte un poco más porque nunca sabes con qué público te vas a encontrar. Es todo muy raro porque tenés que lograr una relación con el público. Vos ahí estás brindando un arte y tenés que lograr su aceptación, que se hace notar a través de sus reacciones y en la intensidad de sus aplausos o si gritan o no. Es como ver el rating en vivo…

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