?>
Ocio

Volvió “ShowMatch” con la fórmula del viejo “VideoMatch”

Hubo mucho humor y volvieron los viejos sketchs. Por momentos, el programa logró picos de 46 puntos. Mirá el video de la apertura.

Si hay crisis, que no se note. Ese debe haber sido el lema que inspiró a Marcelo Tinelli al menos para la apertura de la 20ª temporada de ShowMatch (antes, claro, VideoMatch). Porque si es cierto que el conductor y empresario volvió hacia el lado del humor con sus viejos colaboradores porque debía reducir los gastos, al menos anoche no se anduvo “con chiquitas”. Eso sí, fiel a su estilo, no hubo (casi) nada nuevo.

Puntual (22.32) comenzó el programa con un resumen de las presentaciones históricas del ciclo para darle paso a un doblaje “en joda” del discurso de Obama, hablando maravillas del Cabezón. Ya en el piso se vio una presentación especial con distintos cuadros de baile que se extendió por más de 10 minutos. Allí participaron Valeria Archimó (con un leve tropiezo incluido) con el bailarín Hernán Piquín y Rocío Girao Díaz (con su panzón de futura mamá). El despliegue fue, otra vez, impactante.

“Hoy vuelve el humor a la televisión”, dijo Tinelli después de su clásico “¡Buenas noches, América!”. Lo dijo en relación al equipo que lo secundaba de riguroso smoking, integrado por históricos que el conductor resumió en una frase: “Hasta a Hijitus lo resucitamos”. Todo dicho.
Después de agradecerle a su abuelo, su padre, Juan Alberto Badía y Gustavo Yankelevich por los 20 años, Marcelo le dio pie a la presentación formal, la que parodia a Lost y de la que tanto se habló. Otra vez, una superproducción, sí, pero sin una buena idea detrás.

Vuelven los sketches. El formato de este ShowMatch, al menos el del lunes y martes que estará dedicado al humor, es una especie de viaje al pasado. El primer clip fue el retorno de Los tangueros, con Cacho Castaña como invitado (“el que se volteaba a Susana cuando pesaba 50”, disparó Pablo Granados en una frase de la canción).

La especie de sit com protagonizada por el propio Tinelli y Guillermo Francella constituyó uno de los mejores momentos de este regreso.  “Este es un guión que se escribió hace dos meses”, dijo el conductor entre risas (ni él se lo creía), dado que interpreta a un hombro que se  acaba de divorciar y está bajoneado. Su compañero de laburo es un atorrante que sólo le quiere presentar chicas (el papel ideal para Francella). Divertido, gracias al sobrado oficio del humorista, aunque un poquito extenso.

Otro que regresó fue Diego Korol con sus viajes por el mundo, que en este caso vivió en persona la goleada que el Barca le propinó al Real el fin de semana.

Antonio Gasalla también fue otra figura invitada al programa, interpretando una maquilladora metiche que dejó al conductor sin camisa, mostrando sus tatuajes. Sin cortes, y con un derroche en el uso del tiempo, ShowMatch volvió a hacer la suya, esa que tanto rédito le dio en estos últimos 20 años. Para adoradores y detractores, todo seguramente fue tal cual lo esperaban.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo