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Endiablado como jujeño en Carnaval

En plena celebración de un festejo popular sin igual, Los Tekis grabaron un DVD con un gran show en su peña de Tilcara.

Hay veces en las que una obra cobra una dimensión mayor cuando entra en contacto con su público, aquel que la siente y vibra con ella. Será por eso que Los Tekis, “el grupo jujeño más importante del país” eligió inteligentemente registrar un disco en vivo con su correspondiente DVD el pasado fin de semana en dos noches de celebración y fiesta en Tilcara, coincidiendo con el comienzo del Carnaval.

Tal es el efecto que provoca esta fecha en el pueblo jujeño, que en el show de Los Tekis su gente se constituye prácticamente en un instrumento más, en una puesta que estuvo a la altura de las circunstancias. Pero vayamos por parte, que en este Carnaval el que se apura seguro que no llega en pie al final.

Jueves de comadres. La celebración del carnaval es un acontecimiento que el pueblo jujeño espera todo el año, y la ansiedad se respira en el ambiente y se percibe en el rostro de cualquiera por la calle. La “previa” a esta ofrenda a la Pachamama empieza desde varias semanas antes, con el “jueves de compadres” primero y el “jueves de comadres” después. Por lo tanto, Tilcara ya estaba colmada de gente que fue a vivir el carnaval.

El show de Los Tekis empezó prácticamente un día antes de lo previsto, con una prueba de sonido el viernes abierta al público, que terminó con los músicos distendidos y prolongando el chequeo por el pedido de su gente. Ya en el sábado, la peña Soltame Carnaval abrió sus puertas desde temprano con un desfile de artistas que ponía a tono el ambiente para el show de los anfitriones. El escenario estaba enmarcado por un gran mural, realizado por artistas plásticos locales,  que prolongaba el paisaje del cerro en el Predio del Mercado Municipal. A los costados de las tablas, dos pantallas gigantes también proyectaban imágenes de la zona que convivían sin problema con los  rayos láser del escenario.

Una voz en off recitó un poema mientras dos “diablos carnavaleros”, la figura que representa esta celebración, surcaban el escenario. Una explosión de papelitos marcó el comienzo con Carnavaleando y ahí la cosa se desplegó en su total dimensión: changos y chinitas bailaban “bañados” en talco, serpentina y papel picado, mientras los pomos de nieve loca eran el “arma” ideal con la que jugaban grandes y chicos. Lo que se dice, sin tantas vueltas, un fiestón.

La selección de carnavalitos no dio respiro y Lágrimas rememoró un hit de su disco Tekis de 2002. Algunas de las canciones fueron versionadas para la ocasión, como la conmovedora Diablero que sumó una intro de vientos. La zamba La maimareña, una pieza clásica del folklore jujeño, y No vuelvo amar, con su aire a bossa nova, volvieron a mostrar que Los Tekis son dueños de una versatilidad rítmica e instrumental notable. En la delantera, Sebastián López explota su cándida voz, el charango y su simpatía; Mauro Coletti despliega lo suyo con un arsenal de instrumentos de viento; Pipo Valdez se reparte entre la guitarra, los vientos y la segunda voz; Walter Sader alterna entre la guitarra y la percusión; y en la base, Juanjo Pestone en los parches y Pucho Ponce en el bajo dan contundencia con matices.

Con la comparsa Soltame Carnaval (que será el nombre del disco y el DVD que se editaría en principio a mitad de año) volvieron los saltos, y una lluvia de fuego que prácticamente cubría a los músicos anticipaba la fiestera Vienes y te vas, otra canción que pegó mucho en la versión de los jujeños. Luego de un intervalo en el que actuaron otros grupos, la segunda tanda subió la apuesta por los carnavalitos, cumbias (Llorar), y clásicos (Cómo has hecho) para cerrar bien arriba.
Una buena para agendar: en mayo habrá una réplica de la peña de Tilcara en Córdoba, en dónde también se presentarán César y su grupo Felicidad (el creador del Chupachichi), Luna Jujeña y Coroico.

Sigue la fiesta, sigue. El Carnaval no detiene aún su marcha. El sábado empezó el desentierro del diablo con las distintas comparsas en todos los pueblos jujueños. Estas comparsas, con sus bandas integradas por rudimentarias e incansables orquestas de viento y percusión, tienen su propia canción que repiten durante todo el recorrido. Las paradas son “las invitaciones”: padrinos de las comparsas ofrecen distintos tipos de bebidas (saratoga –una especie de clericó con otros agregados etílicos difíciles de detectar– o chicha). Luego la marcha sigue hasta la próxima parada hasta llegar al “fortín”, el lugar donde se pasará la noche.

Pero atentos que este recorrido comienza cerca de las 15 y termina recién en la madrugada del otro día, ¡¡y va desde el sábado hasta el martes!! De hecho, lunes y martes fueron declarados feriados provinciales que se cumplen a rajatabla. La fiesta concluirá recién este fin de semana, con “el entierro del diablo” hasta el año que viene, cuando volverá a repetirse la ceremonia. Una fiesta verdaderamente imperdible. 

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