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Córdoba

En las sierras, están todos “tomados”

En plena temporada, sobran puestos, pero faltan empleados. Este año se complicó más que nunca conseguir gente para las heladerías, boutiques, restaurantes y hoteles de los valles cordobeses.

En medio de lo que para muchos es una temporada “histórica” por la gran cantidad de visitantes, los comerciantes de las sierras debieron “parir” para encontrar empleados en un gran abanico de rubros. Mayor demanda laboral, menor desocupación en las ciudades serranas, asignación universal por hijo y falta de oportunidades durante el resto del año, son algunas de las causas que se conjugaron para derivar en la falta de mano de obra. Y el colmo: hasta hubo casos de “robos” de cocineros perpetrados por restaurantes de la Costa Atlántica.

Aún hoy, en las vidrieras de los comercios pueden leerse los cartelitos impresos en computadora que rezan “se necesita empleado”, ofreciendo trabajo para heladeros, mucamas, mozos, pizzeros y vendedores en general.

Hasta las manos. En los diferentes valles turísticos de la provincia, la situación se presentó igual de problemática y, para muchos de los comerciantes locales, todo comenzó allá por octubre, cuando estaban organizando la dotación de personal estival.

La respuesta de Alejandro Taurasi, presidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Mina Clavero, no deja espacio para la duda.

–¿Cómo les fue con la contratación de personal?, preguntó Día a Día.
–¡Terrible! En Traslasierra fue catastrófico. Estábamos a finales de diciembre y no se conseguía gente por ningún lado.

Taurasi, como otros empresarios de la zona, tuvieron que ir a Córdoba para buscar personal porque la mano de obra local dispuesta a trabajar durante enero y febrero no alcanzaba. “Las complicaciones son comunes todos los años, pero nunca como esta vez”, agregó.

Un caso en Nono es paradigmático: el dueño de un restaurante alquiló una casa cercana al negocio y alojó allí a los cinco empleados que tiene esta temporada. Todos son de Córdoba.

Del otro lado de las sierras, en Punilla, los avisos clasificados perduraron hasta entrado diciembre. “Este año, ha sido particularmente muy difícil encontrar empleados”, reconoció Ricardo Abdemur, titular de la Asociación Serrana de Hoteles, entidad que agrupa a comerciantes de la ruta 38, entre Bialet Massé y Cruz del Eje. “Costó conseguir jardineros y hasta serenos”, ejemplificó en diálogo con Día a Día. Para el empresario, las localidades más complicadas fueron las más chicas.

Según Rubén Martos, de Fedecom, las razones son variadas, pero se asientan en un menor porcentaje de desocupación. “En años anteriores, había más gente sin trabajo y se tornaba más sencillo conseguir trabajadores golondrina. Hoy, muchas de esas personas están ocupadas con empleos estables, de todo el año, y no pueden dejarlos por una oferta de uno o dos meses”, explicó.

Incluso, hubo casos de “robo” de mano de obra. Según Martos, muchos cocineros fueron tentados por restaurantes de la Costa Atlántica y están trabajando allá.

Razones. Algunos empresarios le apuntan directamente a los planes sociales como uno de los factores responsables de esta escasez. Consideran que la asignación universal otorgada por la Nación evitó que, especialmente mujeres que podrían haber trabajado como mucamas, no aceptaran las ofertas laborales para no perder el beneficio. Parece que esta temporada, estos trabajos de 60 días, con sueldos comparativamente bajos, no justificaron poner en riesgo el cobro de los subsidios.

En la misma tónica, la mayor demanda de trabajo colocó en mejor posición a los empleados, fundamentalmente a los que ofrecen mano de obra especializada, como los cocineros. Al decir de los empresarios serranos, para “laburar” por la temporada pidieron sueldos que están por encima del convenio colectivo vigente para cada sindicato.

Para Abdemur, hasta que no se rompa con la estacionalidad del turismo en las localidades serranas cordobesas, no habrá solución para este tema. “Nadie puede vivir con lo que gana en sólo 40 días al año”, indicó.

De temporada
GENERALIZADO. Habitualmente, el puesto más difícil de cubrir era el de cocinero. Este año, no se encontraban ni empleados para atender heladerías.
CUESTIÓN DE PLATA. Los sueldos ofrecidos son los de convenio, con contratos a plazo fijo. En algunos rubros, los aspirantes pidieron un plus.
IMPORTACIÓN. Muchos hoteles y restaurantes contrataron gente en la ciudad de Córdoba.

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