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Córdoba

Sólo quedarán “souvenirs” de las tejas

La demolición no contempla el recupero de materiales de la Casa de Gobierno. A Brasca le encargaron rescatar sólo 20 piezas.

El intrépido paso de las topadores y retroexcavadoras, motivado por el apuro de las autoridades provinciales para que no queden vestigios del edificio en no más de un mes, canceló cualquier “fantasía” de techar un quincho con el tejado que protegió al poder político en las últimas décadas.

Poco y nada será recuperado de la Casa de las Tejas. Reutilizar aberturas, tirantes, lámparas y –claro está– tejas será “imposible”, según confiaron a Día a Día los directivos de la empresa encargada de la demolición: Casa Brasca. “Tenemos un petardo en el culo”, dijo un integrante de la familia Brasca para graficar la presión “demoledora” que ejercen desde la Provincia.

Las fotos publicadas en Facebook por la empresa Di Luca Excavaciones, subcontratada por Brasca para apurar el derrumbe, muestran claramente que no se están recuperando materiales de la histórica casona: las máquinas barren con todo.

De hecho, hasta ahora, Brasca puedo llevarse sólo un camión con algunas aberturas de la vieja Casa de Gobierno. Pero como no hubo tiempo de quitar los marcos, el precio de reventa de cada “hoja” está por el piso. Calculan que sin el “valor afectivo” las puertas y ventanas arrancadas cuestan unos 100 pesos.

“No hay nada de valor recuperable. Es todo ordinario”, aseguró ayer el directivo de Brasca que atendió a este diario en la puerta de la empresa, en México casi 24 de Septiembre, y que se negó a dar declaraciones formales para evitar la polémica que rodea a la caída de la casona.

Tampoco se preservaron las “famosas” tejas. “Estamos recuperando unas 20 ó 30 que nos encargaron”, dijeron, a regañadientes, en Brasca.

Por ahora, la empresa no sabe cuándo sacará a la venta el puñado de aberturas que recuperaron. “Venite dos meses después de que terminemos y ahí te muestro lo que hay”, fue la promesa que ayer hizo el directivo.

La demolición habría arrancado “ilegal”
Que en Casa de Gobierno, la topadora puso primera antes de tener permiso municipal para hacerlo. Eso denunció ayer la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam), ampliando la presentación penal que hizo el viernes contra el gobernador Juan Schiaretti al considerar que la demolición desoyó disposiciones nacionales y provinciales. El mandatario es acusado de “violación de deberes de funcionario público y abuso de autoridad”. Raúl Montenegro, titular Funam, presentó un escrito ante la fiscal de Feria, María Dolores Romero Díaz. Por la denuncia, la Justicia ya había solicitado al municipio datos sobre el trámite de la Provincia.

En la Muni coinciden. En tanto, fuentes del Palacio 6 de Julio que solicitaron reserva aseguraron que, efectivamente, la Provincia inició la destrucción de la Casa de las Tejas antes de terminar el trámite de autorización que exigen las ordenanzas, que recién fue completado ayer. Para una gran demolición como ésta (más de 500 m2), las ordenanzas exigen que quien la realice solicite permiso a la Dirección de Obras Privadas que, a su vez, recién puede concederlo con vistos buenos firmados por tres direcciones: Cultura y Patrimonio, Urbanismo e Impacto Ambiental. Cada una evalúa el aspecto que le compete (valor patrimonial del bien, modo de destruirlo e impacto en el entorno), con el fin de evitar daños que no correspondan sobre la propiedad y su entorno. En este caso, y aunque las primeras roturas se hicieron el 5, el trámite se inició el 6, y obtuvo luz verde de Obras Privadas en tiempo “récord”: al día siguiente, el 7. Pero desde el municipio aseguraron que esa autorización fue incorrecta, porque se emitió sin uno de los vistos buenos exigidos (el de Impacto Ambiental) y con dos áreas de la casona ya demolidas. Ambiente exigió a la Provincia una nueva presentación, que incluyera lo ya destruido (ajustada a la realidad) y ayer autorizó la demolición.

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