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“Vuelvo a vivir, vuelvo a cantar”

La Mona Jiménez habló ayer de su internación y de su regreso a los escenarios, esta noche, en el Sargento Cabral.

Hace ya varias semanas, la Mona Jiménez anunciaba que el título de su próximo disco era una frase bien cordobesa, una expresión que todo el mundo usa a diario y que de tan común todos iban a quedar sorprendidos de que a nadie se le hubiera ocurrido antes usarla. Pero no será. Al menos por esta vez, ya que el cantante dijo ayer que el compacto que saldrá a fin de año se llamará definitivamente Vuelvo a vivir, vuelvo a cantar, en directa alusión a esta nueva etapa en la vida del “cordobés más famoso”.

En el medio de aquel título proyectado y el que vendrá, Jiménez fue internado de urgencia en una clínica de esta ciudad, con una infección respiratoria que afectó sus dos pulmones, según contó el propio artista.

Ayer, en una poblada conferencia de prensa habló de aquellos días de internación que comenzaron en la madrugada del 17 de noviembre y de lo que vendrá. Entre otras cosas, Jiménez vuelve a los escenarios esta noche en el Sargento Cabral de barrio San Vicente y mañana cantará en el Estadio del Centro. “Puedo cantar, pero el médico me pide que no me mueva mucho por ahora, así que no voy a bailar tanto y me voy a agarrar del pie del micrófono”, reveló.

A continuación un extracto de las  respuestas de Juan Carlos Jiménez Rufino y Juana Delseri, a cronistas de medios de Córdoba y corresponsales de Buenos Aires.  “Siempre los invité para los grandes momentos y siempre estuvieron presentes. No los pude atender cuando estaba en terapia porque no estaba bien, me faltaba mucho el oxígeno”, explicó en su saludo a los cronistas.

Susto. “Yo también me asusté: arrugué. Realmente me sentí muy mal, gracias a Juana, que en un momento dado la desperté porque no daba más. Si hubieran pasado tres horas más... Estaba sin oxígeno, parecía que partía, no me llegaba el aire. Llegó la ambulancia y los enfermeros me ayudaron a subir. En ningún momento me desmayé ni perdí el conocimiento”.

La internación. Juana: “El sábado (por el 15) comienza con una leve tos y nada más. El cambio de tiempo profundizó eso porque él transpira mucho. El domingo almorzamos, pasamos la tarde bien y a la noche comió poco y se fue a la cama. A las 4.30 de la mañana se fue a despertarme a mi dormitorio porque no se sentía bien y por eso llamé al doctor Notta que me dijo que no le baje la fiebre y que lo lleve al Cardiológico. Fuimos muy bien atendidos en la clínica”.

La terapia. “Estar en la terapia no es lo mejor para nadie. Yo nunca estuve antes, solamente a los 21 años cuando me pegaron un botellazo en la cancha de Belgrano. Ahí entré, pero entré ya en coma y estuve en terapia cinco meses y me desperté. Después de eso nunca más estuve internado”.

A escena. “No es fácil para mí, quedarme aquí (por su casa) y esperar que vengan los de fisio (la Mona continúa su tratamiento de recuperación en su casa). Tenía los dos pulmones tapados, pero me recuperé a los cuatro días. Los médicos me decían que normalmente a otras personas les lleva 25 días recuperarse de eso. Me recuperé gracias a que hago bicicleta y a que nado dos veces por día. Ahora extraño eso porque tengo prohibido andar en bicicleta, pero sí puedo cantar. Me dijo el médico que no baile,  pero sí puedo cantar”.

Juana: “El viernes que salió, ya quería cantar. Siempre lo dijo y quiere que quede bien claro: él no quiere morir en una clínica, quiere morir sobre un escenario. Es un hombre que viene desde hace 40 años, ha soportado la Dictadura. Él  ama esto, más allá de todo lo que se diga. Dijo que le hace falta una vitamina y el doctor le contestó: ‘Tu vitamina es tu público’”.

A cuidarse. “Esto me hace pensar un bajar un cambio. Tal vez el año que viene hagamos dos shows por semana, en vez de hacer tres y otras cositas más”.

Rumores. “Hicimos esta conferencia de prensa porque se sienten rumores de gente que dice cosas, que yo tengo ‘tal’ enfermedad, que el corazón, que esto y que aquello. Entonces, salimos a decir que gracias a Dios, y toco madera, estoy bien. Pero esto fue muy feo porque realmente no tener oxígeno fue una cosa terrible. No poder respirar... ‘esta es la segunda, esta vez parto’ fue lo que pensé”.

Las llamadas. “Julio Bocca me mandó un regalo hermoso, me llamaron Susana Giménez, Mirtha Legrand, me llamó Carlitos Tevez desde Inglaterra. Aparte recibí miles de cartas y telegramas de los chicos de todas partes, hasta de España. Las voy a leer a todas. Estoy muy agradecido de la gente y el público que me hizo el aguante. También quiero agradecer a la gente del Instituto, que me atendió muy bien, y a la nutricionista, a veces sufría con la comida ¡pero le mando un beso! A los chicos que me escribieron les digo que les voy a contestar y les voy a llamar a algunos por teléfono”.

El regreso, hoy. “¡Eso va ser grave! Estoy débil de piernas, pero no me voy a sentar, voy a estar parado agarrado del pie del micrófono y haré movimiemtos tranquilos”.

 

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