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Venezuela: Chavistas y opositores salen a las calles en medio de una tensión creciente

Esto se da en el contexto de las protestas que la oposición viene realizando desde principios de mes, con un resultado de seis muertos y cientos de detenidos por las represiones policiales.

Simpatizantes del oficialismo y la oposición salieron a manifestarse por las calles de las principales ciudades de Venezuela, en medio de la tensión generada por la decisión del presidente Nicolás Maduro de armar a medio millón de civiles, severamente criticada en buena parte del mundo.

Esto se da en el contexto de las protestas que la oposición viene realizando desde principios de mes, que en muchos casos fueron reprimidas con balas de goma y gases lacrimógenos por efectivos policiales y militares, con un resultado de seis muertos y cientos de detenidos.

La oposición convocó a marchar en todo el país contra lo que considera un autogolpe de estado y en reclamo de la liberación de los dirigentes presos, la celebración de elecciones generales anticipadas y la apertura de un canal humanitario contra el desabastecimiento de medicinas.

También pide la destitución de siete "magistrados golpistas" de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), a los que responsabiliza de recientes fallos -luego dejados sin efecto- que limitaron la inmunidad constitucional de los diputados y le arrogaron a esa corte la facultad de legislar.

Bajo la consigna "#MañanaPaLaCalle en los 23 estados y la capital de Venezuela", Voluntad Popular (VP) -el partido del ex alcalde preso Leopoldo López y uno de los más numerosos y activos de la oposición- llamó a efectuar "una movilización de carácter pacífico y constitucional".

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que reúne a los principales partidos opositores pidió a las Fuerzas Armadas que no repriman la protesta y permitan a los manifestantes ingresar a Libertador, el único de los cinco municipios caraqueños gobernados por el chavismo y donde tienen su sede las oficinas centrales de todos los poderes públicos.

Tradicionalmente, el alcalde de Libertador, Jorge Rodríguez -habitual jefe de las campañas electorales del chavismo-, prohíbe el ingreso de manifestaciones opositoras al distrito que gobierna.

"El miércoles Venezuela estará en las calles pacíficamente, y es el momento para que la Fuerza Armada demuestre que está del lado de la Constitución y del lado del pueblo", dijo la MUD en una declaración leída por el presidente de la Asamblea Nacional (parlamento unicameral), Julio Borges.

El documento, emitido "ante el golpe de Estado" y "la desbordada represión" que la MUD imputa al gobierno, envía a los militares "un mensaje muy claro: la orden de un superior no exime a un subordinado de su responsabilidad y, lo más importante, de su propia conciencia".

Al respecto, el influyente general retirado Clíver Alcalá -que en 1992 participó del intento de golpe de Estado que instaló a Hugo Chávez en la política venezolana y en 2013 pasó a la oposición- advirtió que "las Fuerzas Armadas no responden a las llamadas de los políticos sino a los de su comandante en jefe que es el presidente de turno".

"El alto mando militar está muy cómodo con Maduro; para qué tumbarlo si los ha puesto a hacer negocios en áreas estratégicas de la economía, la minería y el petróleo", dijo Alcalá en una entrevista publicada por el diario madrileño ABC.

En cambio, el oficialismo llamó a marchar sobre la capital. "De norte a sur, de este a oeste, de todos los rincones de la patria vamos a Caracas, a gritar con fuerza, con alegría: victoria popular", escribió esta tarde el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) gobernante, capitán Diosdado Cabello, en su cuenta de Twitter.

En ese contexto, Maduro anunció anoche, en un discurso televisado, que tiene asegurados los recursos para entregarle un fusil a cada uno de los casi 500.000 miembros de la Milicia Nacional Bolivariana y que espera duplicar la cantidad de efectivos.

Creada en 2007 por Chávez como la quinta fuerza armada del país, detrás del Ejército, la Armada, la Aviación Militar y la Guardia Nacional (policía militar), la Milicia es un cuerpo de reservistas cuyos integrantes tienen estado civil.

La iniciativa de Maduro fue criticada por toda la oposición, organismos internacionales y entidades humanitarias.

"Venezuela no quiere fusiles; quiere comida y medicinas", afirmó el gobernador del estado Miranda y ex candidato presidencial Henrique Capriles, quien advirtió que "el gobierno saca mal sus cuentas si cree que puede reprimir y encarcelar a millones de venezolanos que estarán en las calles".

"Lo que se necesita en este contexto de conflicto es que la tensión se apacigüe, no que se incremente, y dar armas a los civiles implica muchísimo riesgo", dijo en Ginebra el vocero del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Rupert Colville, consignó la agencia EFE.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, sostuvo en un comunicado emitido en Washington que la decisión de armar a los reservistas es "una acción represiva homicida que incita a la violencia".

Por su parte, el director para América de la ONG Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, dijo en rueda de prensa en Washington que el anuncio de Maduro "está relacionado con las protestas pacíficas" convocadas por la oposición y se trata de una medida "irresponsable" y "dictatorial".

 

En tanto, la canciller Delcy Rodríguez aseguró en declaraciones a la televisora estatal VTV que "no se ha reprimido" la protesta opositora, sino que "se ha contenido la violencia".

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