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San Lorenzo, el campeón bendito

Con gloria. En una definición con suspenso, y algún milagro como la atajada de Torrico, el San Lorenzo de Francisco se coronó campeón.

Año místico para San Lorenzo. Año marcado por mejores, por bendiciones y por títulos. Año marcado por las trascendencia internacional y mística que le dio tener al hincha más famoso del planeta: el Papa Francisco. Sí, el otrora cardenal Jorge Bergoglio siempre fue hincha de San Lorenzo y se lo dijo al mundo entero. Ayer, él y todos los hinchas de San Lorenzo festejaron un título luego de seis años, tras el 0-0 con Vélez, en Liniers.

Esa vuelta olímpica significó también un regalo para Francisco, que mañana cumplirá años (77). El pontífice porteño recordó las tardes en que desde su barrio de Flores iba al Viejo Gasómetro a ver a su ídolo René Pontoni, en la delantera que en 1946 también integraban Imbelloni, Farro, Martino y Silva.

De hecho, camisetas, banderas y bufandas azulgranas ya son un clásico en la Plaza San Pedro desde que el 13 de marzo último, Bergoglio se convirtió en el jefe de la Iglesia Católica.

Esa conversión también la tuvo el equipo, que venía flojo a mediados del certame y terminó coronando una campaña con 33 puntos, nueve victorias, seis empates y cuatro caídas, con 29 goles a favor y 17 en contra.

Esa conversión de San Lorenzo también llegó justo a tiempo. Porque el club hace dos años estuvo al borde del descenso a la B Nacional, aunque zafó en la Promoción tras vencer a Instituto. Eran tiempos de la conducción de Carlos Abdo, quien salió pro la puerta de atrás para darle cabida a la movida que encabezó Marcelo Tinelli, quien hoy goza del beneficio del éxito con el título conseguido ayer.

Pero, ahora, ¿cómo termina toda esta historia? Sigue hoy, cuando el presidente Matías Lammens, el vicepresidente Marcelo Tinelli, el técnico Juan Antonio Pizzi y los referentes de la plantilla de San Lorenzo se trasladen a Roma para darse un abrazo con Francisco. Como se ve, este San Lorenzo está bendito. Y el Papa es un campeón...

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33 puntos. Esa cantidad de puntos es la que le alcanzaron a San Lorenzo para ser campeón. La menor en la historia de los torneos cortos. Antes se había consagrado Newell’s con 35, en el Apertura 2004. Vale recordar que Talleres sacó la misma cantidad en el Clausura de ese año, y que Belgrano sumó 36 en el Apertura 2012.

6 años. El título de San Lorenzo, el número 15 (12 en el profesionalismo), se dio seis años después de su última coronación. Un ciclo que se viene repitiendo desde 1995 con el Bambino Veira, ya que después se coronó en el 2001 con Manuel Pellegrini, en el de 2007 con Ramón Díaz y ahora nuevamente, con Juan Antonio Pizzi.

Las voces de los protagonistas

IGNACIO PIATTI: “Nos merecíamos esto. Fuimos de los equipos que más intentaron jugar. Feliz”.

LEANDRO ROMAGNOLI: “El sufrimiento valió la pena. Es para la gente que nos apoyó en las difíciles”.

MARCELO TINELLI: “Estas lágrimas son por vos, gracias San Lorenzo. Gracias jugadores”.

MATÍAS LAMMENS: “Merecíamos ser campeones. Ahora vamos por la Copa Libertadores”.

NÉSTOR ORTIGOZA: “Somos justos campeones. La gente lo merecía, es impresionante su apoyo”.

SEBASTIÁN TORRICO: “Un arquero está para eso. Agradezco al club que me haya tenido en cuenta”.

HÉCTOR VILLALBA: “Nunca viví algo así. Le tengo que agradecer a los referentes del plantel”.

SANTIAGO GENTILETTI: “El título es merecido porque fuimos los más regulares en el torneo”.

 

Pizzi con champán. Se le escapó el ascenso con Rosario Central en 2012, cuando lo tenía en el bolsillo. Por eso, con todo listo para ser campeón en la fecha pasada, el empate y la postergación hizo aparecer fantasmas. Había que entenderlo entonces a Juan Antonio Pizzi por el festejo y las lágrimas en Liniers.

En medio de las críticas, ponderó al campeón. “El nivel del torneo fue muy alto, muy competitivo. Dejamos de relleno a los dos equipos más populares (Boca y River), con los dos mejores entrenadores del fútbol argentino”, aseguró el DT.

“Fue un torneo muy parejo con Vélez, Lanús, Arsenal y Belgrano con sus estilos, y Newell’s, el último campéon. Cuando le ganamos a Boca, vi que estábamos para el título”, completó.

Grande Buffa. “No lo creí hasta que terminó el partido”. Así resumió Julio Buffarini las sensaciones del título Cuervo en el Inicial. El ex Talleres, que pasó por la amargura del descenso al Argentino A y sufrió el año pasado la pelea por la permanencia, con Reválida ante Instituto incluida, se dio su mayor gusto en el fútbol y termina un 2013 de festejos: vuelta olímpica y la alegría por el regreso de Talleres a la B Nacional.

“Había muchas posibilidades según los resultados de los dos partidos. Fue una semana larga, porque habíamos dejado pasar una buena oportunidad con Estudiantes y jugamos mal ese partido y este con Vélez. De todos modos, San Lorenzo es un justo campeón. Si hubiera alguno mejor que nosotros, estaría levantando esta copa”, destacó Buffa.

El metedor volante también elogió al DT Juan Antonio Pizzi. “Nos enseñó a pelear campeonatos jugando por abajo y así logramos también entrar en la próxima Libertadores, que era el otro de los objetivos”, ponderó.

 

La opinión de Jorge Nahúm: El cuervo fue más con menos.
Un año y medio atrás, había un ensayo de vuelta olímpica de San Lorenzo a cancha llena por el empate con Instituto que lo dejaba en Primera. Ahora, hay un ensayo de vuelta olímpica de San Lorenzo ante una tribuna vacía, por el empate con Vélez que lo consagra campeón en Primera.

Justo campeón, porque incluso podría haber soltado el festejo 15 días antes, cuando le concedió chances a los tres que la remaban desde atrás. Porque San Lorenzo fue un campeón deslucido, con la menor cantidad de puntos en la historia, irregular y sin estrellas. Pero ninguno fue mucho más. Newell’s se disolvió y Vélez era un convidado de piedra que había quedado debajo de la mesa varias fechas antes. Quizá Lanús era más merecedor por su esfuerzo descomunal por partida doble y por la simpatía que despierta el más chico. Pero también perdió cuatro, como San Lorenzo, y ganó uno menos que el Ciclón.

Quedará flotando la discusión, también las chanzas de que fue un milagro de Francisco o una jodita de Tinelli. Lo cierto es que Pizzi se dio el gran gusto, Buffarini encontró una gran revancha en el fútbol, Piatti emergió de la mediocridad, el Pichi Mercier fue de los más parejos, Torrico hizo la atajada del año y el Pipi merecía comenzar su despedida así y no zafando de un descenso. Razones suficientes para ser campeón.

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