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Picante Chiarini en el empate entre Instituto y Gimnasia

El uno. Le atajó un penal a Facundo Pereyra. Después Gimnasia malogró otro. Siempre figura.

Tantas emociones y ningún gol. La explicación, con nombre y apellido. Julio Chiarini. Es que la figura de Instituto se convirtió una vez más en el ángel de la guarda de su equipo, en la igualdad en cero contra Gimnasia. Empate que tuvo de todo en lo que fue el debut de Frank Kudelka como DT albirrojo, ya que hubo dos penales malogrados por el dueño de casa, el primero atajado por Chiarini a Facundo Pereyra. Y además, tres expulsados, un gol de Báez mal anulado y un sinnúmero de chances de peligro extremo en las dos áreas.

De entrada el Lobo se le fue encima a la Gloria, que en los primeros minutos era presa fácil, perdida en el Bosque. A los 5 minutos Pereyra ganó en velocidad, se filtró en el área y, como Chiarini lo atoró, la tiró afuera. El uno ya pintaba otra vez para el cuadro de honor en una formación que hacía agua por todos lados.

En la siguiente, Vismara manoteó a Peralta a la vista de todos y Giannini no dudó: penal que Pereyra ejecutó de manera anunciada y Chiarini desvió abajo, en el tercer penal contenido en lo que va del torneo. El rebote se lo comió el morocho Peralta, solo frente al arco desguarnecido.

Instituto intentaba capear la tormenta, y le era difícil. Casi no pasaba la mitad de la cancha. Gimnasia tardó en absorber el golpe del penal malogrado, y recién volvió a inquietar a los 27, cuando Chiarini sacó un centró que se colaba. Dio rebote y Pereyra la tiró arriba del horizontal.

La única de la Gloria se registró recién con el tiempo cumplido, cuando un envío desde la derecha de Bazán se desvió en Blengio y salió rozando el poste, con un Damiani que casi la manda adentro.

Esa fórmula se repitió en el arranque del segundo tiempo, porque Bazán le volvió a poner rosca a un centro, ahora desde la izquierda, Monetti salió mal y quedó pagando, y Damiani cabeceó de pique al suelo pero la pelota se fue por arriba del travesaño. Claro que un par de minutos hubo otra salvada de Chiarini tras una bomba de Mussis.

Hasta que a los 12, el colorado Sánchez arriesgo de más, Peralta hizo lo suyo y Giannini compró. Otro penal, esta vez arquero contra arquero, y Monetti remató afuera. ¡Era San Chiarini nomás!

Otro partido. A Gimnasia no le salía una, así que Instituto fue a buscar más. Y a los 17 le anularon mal un gol a Báez por posición adelantada. Además, diez minutos después expulsaron a Fernández y se abría otro escenario para los de Kudelka. Sin embargo, en otro desacierto del árbitro vio la roja Velázquez y la Gloria perdía a su goleador.

Un partido accidentado, y en medio un remate en el palo del lungo Quiroga y otra expulsión para el local, que terminó con nueve pero sin dejar de ir al frente.

Un partido electrizante, porque en el último minuto de descuento, los dos zafaron de milagro: primero Báez se interpuso frente a un pelotazo que buscaba el arco albirrojo, y en la bocha final Damiani desvió un remate rastrero y pasó a centímetros del poste. Así de alocado, así de emotivo. Tremendo.

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