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Mundial Brasil 2014: la Copa de Alejandro Sabella

Fue de menor a mayor, mostrando manejo y liderazgo. Su futuro en la Selección es una incógnita. Dejó un surco en el que se puede sembrar.

Alejandro Sabella se metió a la gran mayoría de los hinchas argentinos en el bolsillo. Pese a la derrota deportiva del domingo, ganó por lejos ese Mundial que jugó en contra de 40 millones de directores técnicos. Cambió las críticas iniciales por elogios.

Su trabajo fue de menor a mayor, como dicta la lógica de estos torneos. Fue un relojero que ajustó las piezas con las que eligió pasar este tiempo en la Selección. Bancó a jugadores muy resistidos y acertó: Romero, Rojo, Biglia, Demichelis, Pérez, entre los principales. Transformó una defensa que era un flan en una línea confiable, más acorde a una Selección subcampeona del Mundo.

Con Messi a la cabeza, armó un grupo. Habló durante todo este proceso de la importancia de conformar un grupo humano compacto, sin fisuras. En eso también la pegó. Es irreprochable ese aspecto.

¡Pidió disculpas! Lo hizo tras el mal primer tiempo ante Bosnia. Un DT argentino admitió que se equivocó y cambió. Y el cambio lo acercó a sus dirigidos. Esa siembra de racionalidad debería dar frutos en el futuro.

Sabella también se bancó que le dijeran que Messi y Mascherano le armaban el equipo. Nunca contestó, y eso que le movieron la cadena muchas veces. Hay poco para reprocharle en cuanto a los planteos: siempre puso lo mejor que tenía.

Sabella es un buen ejemplo a seguir, más allá de que continúe o no al frente de la Selección. Los rumores hablan de que Grondona intentará convencerlo de que se quede. El domingo dijo que quiere descansar con su familia y luego hacer un análisis de todo lo que pasó en Brasil. No cerró la puerta.

También debió tomar la decisión más difícil: dejó afuera de la lista a Carlos Tevez, justo en el año en que el Apache la rompió en Italia. Quién puede dudar que el domingo hubiera sido útil tenerlo a Carlitos, más si se lo compara con los bajos desempeños de Agüero y Palacio. A resultado puesto, la exclusión no fue determinante.

Tras la derrota, en su última conferencia de prensa, volvió a estar a la altura. Agradeció a sus jugadores con convicción y emoción, y mandó un mensaje: decidió mostrarse ante el mundo futbolero con la medalla de segundo puesto colgada al cuello. Para el final dejó una frase para el diván: “Siempre nos creemos más de lo que somos”.

“Los jugadores merecen ser muy bien recibidos. No hay nada qué recriminar. lo dieron todo. Hicieron un Mundial excelente”.

Llegada. Tras la decepcionante participación en la Copa América jugada en casa, la AFA determinó la salida de Sergio Batista al frente de la Selección y fue a buscar a Sabella de cara a Brasil 2014.

El pase. Después de un inicio de Eliminatorias poco convincente, Sabella empieza a encontrar el equipo con Messi a la cabeza. Sin Brasil en competencia, Argentina clasifica cómoda al Mundial.

Brasil. Jugó siete partidos en la Copa: ganó a Bosnia, a Irán, a Nigeria, a Suiza y a Bélgica. Empató con Holanda (luego el equipo se impuso por penales) y perdió un solo partido, el de ayer ante Alemania.

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