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Mundial Brasil 2014: Bélgica, el próximo rival de Argentina

Cómo juegan los diablos rojos. Lo mejor está en el medio campo. Atrás muestran dudas y el poder de fuego ofensivo es limitado.

El “cuco” del Mundial, la selección que llegó a Brasil con el mote de segura revelación, será el rival de Argentina en cuartos de final, este sábado, a las 13, en Brasilia. ¿A qué juega Bélgica?, es la pregunta que Sabella y su equipo de colaboradores se hacen por estas horas y que en estas líneas intentamos orejear.

Primero lo general: a diferencia de los rivales que enfrentó hasta aquí la albiceleste en la Copa, los belgas conforman un equipo en el que sí se pueden individualizar, en cada una de las líneas, figuras con peso propio y mucho roce al más alto nivel. Ni Bosnia, mucho menos Irán, tampoco Nigeria y Suiza son comparables individualmente con el potencial de Bélgica. El arquero Courtois, el defensa Kompany, el volante Fellaini y el media punta Hazard son sólo cuatro nombres que vemos cada fin de semana en las ligas más picantes del mundo.

En la trabajosa victoria de ayer 2-1 ante Estados Unidos, con la que lograron el pasaje a la próxima instancia, los dirigidos por Marc Wilmots hicieron figura a Howard, el 1 yanqui que sacó casi todo. Lo mejor que mostraron es tener una contra rápida, que suele salir vertical y que casi siempre pasa por los pies de Mertens, el extremo del Napoli italiano, y Hazard, la estrellita que juega en el Chelsea inglés.

Fellaini, el de la porra ochentosa, es otro fino volante con manejo que suele pivotear para luego descargar. Tiene un toque preciso, que conquistó a los dirigentes del Manchester United, quienes lo ficharon a finales del año pasado.


Arriba es otro cantar. Igual, todo lo que se genera en la mitad de la cancha no siempre encuentra precisión a la hora de los bifes. Ante EE.UU. generó mucho, pero tuvo muchos problemas para definir (el volante ofensivo De Bruyne –anotó el primero pero malogró un par antes– y Origi).

Eso sumado a la buena labor de Howard, como ya se dijo, redujeron fuerte su poder de fuego. Y esto se ratifica en las ajustadas victorias que lo llevaron a quedarse con el Grupo H: 2-1 ante Argelia, 1-0 frente a Rusia y Corea del Sur. En eso, más allá de los nombres, no se diferencia demasiado de Argentina, con un derrotero similar en cuanto a anotaciones.


¿Y atrás? Alternan buenas con malas, pese a que en cuatro juegos recibió sólo dos tantos. El capitán y central Kompany se destaca en una línea de cuatro discreta, que ayer la pasó mal cuando los de Klinsmann la exigieron. Es ahí donde la pólvora de Messi y Di María pueden hacer explotar la estructura defensiva de los Diablos Rojos, protagonistas de México 86 hasta que un tal Diego Maradona les marcó dos goles y los dejó sin final en aquella recordada semi en el Estadio Azteca.


Si embargo, después de varios mundiales en el absoluto ostracismo –no participó de los dos últimos– los Diablos vuelven a estar en la consideración mundial, con un equipo que puede pecar de inexperto, pero que está integrado por una generación de muy buenos jugadores.


“A Messi lo conozco bien”. “Sé muy bien cómo jugar contra Messi. Lo enfrenté en varias definiciones con el Atlético de Madrid y le ganamos a Barcelona, aunque en esas ocasiones las derrotas no fueron culpa suya”. El que habló tras la victoria es Courtois, el arquero que dirige el Cholo Simeone. “Argentina tiene un ataque muy bueno, pero atrás no son tan fuertes y allí es donde podemos hacerle daño”, remarcó, con buen ojo, el 1.

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