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La crisis de la AFA y la enseñanza del básquet

Firmes. Los jugadores de la Selección, con Scola a la cabeza, fueron clave en la crisis de la Confederación Argentina en 2014. ¿Podrán tomarlo como ejemplo en el fútbol?

“Si no juego el Mundial, será por culpa de una gestión horrenda, lo único que podemos hacer es elegir ser cómplices o no”, amenazó Luis Scola, a pocos días de la Copa del Mundo de 2014. 

Para el capitán de la Selección lo importante no era que la pelota naranja entrara al aro, sino la crisis institucional y económica que arrastraba la Confederación Argentina de Básquetbol (CABB).

Los jugadores cumplieron un papel fundamental en aquel momento de crisis en el básquet argentino.

“El Mundial es muchísimo menos importante que esto. ¿Qué me importa si salimos campeones mundiales y en dos años la CABB se funde y nos desafilan de la FIBA? No serviría de nada ganar un Mundial”, insistía Scola.

Se sumaron el resto de los jugadores históricos como Manu Ginóbili, Chapu Nocioni, Pablo Prigioni y Fabricio Oberto, apuntaban a los desmanejos del entonces titular de la CABB, Germán Vaccaro.

Los jugadores apuntaron al pampeano Vaccaro. Le pidieron que diera un paso al costado porque se oponía a una auditoría para conocer la situación real en la CABB.   Scola y compañía recurrieron al entonces secretario de Deportes de la Nación, Carlos Espínola, para que el Estado los ayude en su cruzada.

Vaccaro renunció y llegó Federico Susbielles como interventor, con el apoyo de los jugadores. y finalmente pudo realizarse la auditoría que buscaban los jugadores.

Scola y compañía buscaban formalizar lo que entendían, y luego se comprobó, era un enorme desmanejo en la CABB. “Somos jugadores sin ambiciones políticas y no tenemos la potestad de dirigir la Confederación”, decía Scola.

“Durante muchos años, no tenía idea de lo que pasaba. Pero comencé a ver ciertas cosas, pero tenía dudas. Se malgastó lo que logramos. Hay que luchar por transparencia”, sostenía el capitán argentino en aquel 2014.

HASTA LA COPA

Con la salida de Vaccaro, ante la insistencia de los jugadores, la gestión de Susbielles presentó la auditoría que registró una deuda de 33.000.000 pesos, ingresos no registrados por $ 22.000.000.

Ademas de la desaparición de documentación contable y vaciamiento patrimonial. Lo peor de todo fue que hasta se habían llevado la copa del Mundial que Argentina ganó en 1950.

De esta manera, la intervención de los jugadores capitaneados por Scola resultó fundamental para salvar al básquetbol nacional. Bien podría tomarse la enseñanza de los muchachos de la Generación Dorada en este momento de crisis en la AFA, que se quedó sin técnico por la renuncia de Gerardo Martino al seleccionado, pero que tampoco sabe quién manda, más allá que Luis Segura conserva el cargo de presidente.

Además, la AFA cuenta con veedores de parte de la Justicia que investiga numerosas irregularidades en el reparto de los fondos del programa “Fútbol para Todos”, 

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