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El día que casi detienen a Guido Herrera y Achucarro

El arquero contó una increible anécdota que les sucedió el día del festejo del ascenso.

Era conocida la buena relación que tenían David Achucarro y Guido Herrera durante el paso del primero por Talleres. Lo que no se conocía era la vez que casi pasan una noche en la comisaría por una picardía.

En el programa Si Nos Dejan, de Showsport, el arqueró contó una anécdota desopilante que ocurrió la noche del empate 0-0 con Brown de Adrogué, que sirvió para festejar el ascenso a la Primera División, conseguido una fecha antes ante All Boys.

"Tuvimos un pequeño inconveniente con la policía", arrancó contando Guido, que ya no podía disimular la sonrisa.

"Después del partido contra Brown había una celebración en el gimnasio. Como Achucarro y yo éramos los únicos que teníamos ropa de concentración, apenas salimos del estadio nos fuimos a Nueva Córdoba a cambiarnos, entonces nos metimos en el papel de Rápido y Furioso, cada uno en su auto, jaja", prosiguió.

El relato sigue: "Después de buscar la ropa, estábamos yendo al Gimnasio y yo paso un semáforo en amarillo. Da la casualidad que de frente viene un auto de la policía que dobla en u, entonces yo lo esquivo y sigo. Ahí me prende la sirena y como no tenía espacio para estacionar seguí una cuadra más, entonces quedó como que me escapé, jaja"

"Más adelante freno y me bajo. Me hizo poner las manos en el capó del movil, armó un quilombo bárbaro. Le quería hacer entender al tipo que tenía que irme al evento, que venía de jugar, que no tenía tiempo, pero no hubo forma, no me dio ni bola", añadió.

Luego describió la intervención de su compañero: "Achu después se acercó, quiso hacerse el que venía en son de paz y después medio que le habló mal al policia, así que lo mandaron a él también a poner las manos en el capó. Quedamos los dos así y pasaban algunos hinchas, remiseros, taxistas y nos preguntaban qué hacíamos. Y claro, hacía media hora estábamos jugando en el Kempes y ahora estábamos así".

Y el arquero remató la historia, que afortunadamente terminó bien: "Encima nos hicieron estar así como 40 minutos y nos estábamos perdiendo la joda, entonces nosotros nos pusimos un poco nerviosos, pero justo vino otro compañero del policia que lo agarró y lo calmó. A ese después le dimos una camiseta y le sacamos una foto, el otro se fue enojado, jaja".

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