?>
Deportes

El amor después del amor: Rivoira y Zielinski, idolatrías en jaque

EN CRISIS. Ricardo Zielinski y Héctor Rivoira, los DT más queridos en Belgrano e Instituto, pasan por el peor momento en sus clubes. El sentimiento de los hinchas, a prueba. 

Son los dos técnicos más queridos, reconocidos y ganadores en Alberdi y Alta Córdoba. Ricardo Zielinski era un intocable y Héctor Rivoira, casi un dios. “Fue lo mejor del amor, lo que he vivido contigo”, cantaban sus hinchas. 

Pero, Belgrano e Instituto comenzaron a desafinar, y los directores de orquesta extraviaron la partitura. El Pirata aparece en el fondo de la tabla en Primera, y hoy puede quedar último, y la Gloria marcha en los últimos lugares con siete derrotas en ocho partidos. 

Y cambió la letra. “Se nos fue el amor”, entonan varios en las tribunas. No todos, pero son cada vez más. Las paupérrima campaña de Belgrano puso en duda la continuidad del Ruso, un hecho impensado, y la discutirá esta semana con Armando Pérez, con quien hasta el año pasado tenía por costumbre arreglar todo en un cafecito de cinco minutos, y parecía jurarse amor eterno. 

Y el Chulo está en la cuerda floja. Se autoimpuso plazos y la derrota del sábado lo dejó en la cornisa. Al punto que la nueva dirigencia que encabeza Gastón Defagot esperaba que diera un paso al costado. Ahora, Rivoira está obligado a resistir y cualquier partido de los próximos, por ejemplo el del miércoles en San Juan, por Copa Argentina, puede ser el último.

Contra la pared

“Gracias” es la palabra que más le dedicaron. Es que Zielinski personifica el ciclo más exitoso en un Belgrano que por cinco años se olvido de la histeria de tener que cambiar técnicos apenas la mala venía fullera. El épico ascenso contra River, las campañas para afianzarse en el círculo máximo; y hasta pelearon un par de campeonatos, terminando segundos. Y hay tres pasajes a Copa Sudamericana dentro de esta etapa dorada.

Sin embargo, los cuestionamientos arrecian porque Belgrano ya no juega a lo Belgrano. Y por que perdió la identidad y al DT se lo ve desconcentrado, en su pero momento desde que desembarcó en Alberdi. 

Rivoira también atraviesa una racha amarga. Y eso que ya probó el amargo sabor de las malas rachas. Incluso cuando recién subía a Primera. Claro que aquella consagración con gol de oro en 2004 lo convertían en un mimado y protegido. 

Su corazón está con la Gloria, no hace falta que haga declamaciones. Y jura que nunca le haría daño. Pero parece que no le encuentra la mano a un plantel que armó con lo poco que le dieron, sin levantar cabeza. 

Ambos están en el corazón de su gente. En sus ovaciones y tributos. Hasta les dedicaron murales. Y en las tribunas aún cuentan con respaldo masivo. De todos modos, un largo romance pareciera que tocaría fin. 

Amor en tiempos de cólera

Las derrotas, las campañas por debajo de las expectativas, y tal vez algunos caprichos, son pruebas de fuego para el amor de los hinchas. Y los de Belgrano se sienten más afectados todavía por la proporcional arremetida de Talleres; y los albirrojos miran con inquietud los promedios para el próximo torneo.

El fútbol, tan pasional, es atravesado por la parábola de casos en los que el amor no es suficiente para sostener una convivencia. Lo sufrieron en carne propia ídolos como Luis Chiche Sosa en Belgrano, Miliki Daniel Jiménez en Instituto y hasta el Daniel Willington en Talleres cuando les tocó ser DT.

Duele que sea así, porque el sentimiento del hincha es de los más puros. Y si el Ruso y el Chulo se van, rodarán muchas lágrimas y quedarán corazones rotos. Porque los dos se lo ganaron. Y habrá muchos que después se arrepentirán. Es la cruel ley de los resultados y la razón no entiende las razones del corazón.

Los números del Ruso

Belgrano cerró el peor torneo de su historia en Primera División como visitante: solo sumó 4% de los puntos (1 de 24, empató 1 y perdió 7).

Ricardo Zielinski suma 212 partidos oficiales como DT de Belgrano: 78 victorias, 75 empates y 59 derrotas.

Los números del Chulo

Un dato de la actual campaña de la Gloria. Por primera vez en su historia, Instituto perdió 4 partidos de AFA seguidos como local en un mismo año (entre 2006-07 también cayó en 4).

Antes de asumir en 2015, Rivoira dirigió 63 partidos en el club durante tres ciclos (22 PG, 20 PE, 21 PP, 45.5%). Desde el 2015 en adelante (debutó contra Patronato, el 11/05/15, derrota 0-1), suma 20 triunfos, 14 empates y 17 derrotas.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo