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Dirigentes, ¿por qué no renuncian ustedes?

Se van los jugadores y los entrenadores. Los dirigentes no cambian nunca, se aferran a la pelea por el poder. La "limpieza" también debe alcanzarlos a ellos. Como sea.

Gerardo Martino fue el último encomendado a meter la mano en la cámara séptica sin guantes de látex. Frente a él, Claudio Tapia, el único interlocutor que tiene la AFA en el ámbito de las Selecciones nacionales, apenas tenía para ofrecerle un par de servilletas de papel.

Imposible así afrontar tanto excremento junto (en el bar diríamos "tanta mierda junta"). Es fea la palabra. Suena fea. No tiene musicalidad, apenas un nauceabundo olor. Como la AFA, inmunda. Corroída. Terminal.

Martino fue el último bastión que se precipitó, en uno de los últimos lugares más sórdidos de la historia del fútbol argentino.

El DT de la Selección apenas fue un triste partener de una desidia que se lo llevó puesto a Messi y compañía, que incluso hace pensar que sólo el triunfo deseado y necesario para este grupo de jugadores que llegaron a tres finales seguidas, al menos era una caricia a tanto esfuerzo y pelea contra estos molinos de vientos.

Y, aunque quisiera disimularlo, seguramente que el triunfo no hubiera tapado la porquería que venimos viendo en pequeños shows mediáticos en la puerta de la AFA desde que Julio Grondona se fue al cajón. "Con Don Julio esto no pasaba", dicen los grandes instaladores de frases hechas. Quizás no tan lejos de alguna verdad.

La AFA, un lugar nauceabundo en el fútbol argentino.

La dirigencia, en la imagen de los principales presidentes de los clubes grandes (todos sin excepción), mostraron sólo intereses personales, ningún claro involucramiento con la Selección, con la institucionalidad de la AFA, con esa camiseta celeste y blanca que tanto dicen amar. 

El despilfarro de la AFA, la escasa claridad de sus contratos con el Fútbol para Todos, los intereses tapados con más basura por parte de los principales directivos. Los viajes y los contraviajes. Luis Segura navegando entre dos bandos son la única cara de la misma moneda.

Los dos bandos renunciando y anunciando un "estado paralelo". Un torneo y una organización que se reparte en medias temporadas con 10 ascensos, pero con marcha atrás. Después con la búsqueda de más descensos "para equilibrar".

Y así, marginando al equipo de todos frente a las necesidades y los intereses creados de algunos cabecillas que quieren el poder pero no lo pueden tener.

¿Por qué tenemos que ver el programa de Tinelli para intentar entender lo que pasó en la semana en la AFA?

¿Por qué antes de cada reunión de comité hay reuniones y subreuniones? ¿Por qué un candidato a presidente sale a decir que ya no lo es después de una gran campaña y pelea para "conseguir avales"?

La AFA marcó el terreno fangoso en el que terminó explotando la Selección. Se cargaron a Martino, que se aguantó dar un paso al costado, para ser luego el que se "inmole" detrás del anuncio de Messi de renunciar a la Albiceleste.

Duros como piedras, los directivos apenas gesticularon frente a tantas renuncias. Ellos piensan resistir ante el embate. Como sea. Por el poder, todo. Con la Justicia y la Fifa adentro, acorazados, peleando por ellos, no por los clubes, no por la Selección. Sólo por ellos. 

Dirigentes, ¿por qué no renuncian ustedes? Sería empezar a creer en algo.

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