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El brutal codazo que conmociona a la NBA

Metta World Peace, quien antes se llamaba Ron Artest goleó a James Harden y fue condenado por todos en la NBA. Mirá el video.

La agresión que Metta World Peace (antes se llamaba Ron Artest), de Los Angeles Lakers, contra James Harden, de Oklahoma City, fue condenado por todos en la NBA.

En la tarde del domingo, faltaban poco más de un minuto y medio para terminar el segundo cuarto del partido, cuando en pleno festejo de una volcada que acercaba a su equipo 48-47, World Peace le aplicó un salvaje y descalificador codazo a Harden.

Harden no pudo seguir y los Thunder creen que podría tener los efectos de una conmoción cerebral, lo que supondrá que podrían perderlo para los primeros partidos de los playoffs.

El entrenador de Oklahoma, Scott Brooks, declaró que lo que más le preocupaba era la salud de Harden. "Es una mala acción que por nada del mundo se debe permitir ni tan siquiera justificar como hizo World Peace con un comunicado falso y sin sentido", afirmó.

World Peace dio a conocer un comunicado en el que admitió que estaba muy exaltado después de esa volcada, pero el que el codazo fue sin intención.

Reacciones. El congoleño nacionalizado español Serge Ibaka, compañero de Harden, declaró que World Peace también quiso pelear con él. "En mi vida había visto algo parecido y tan vergonzoso en directo", sostuvo.

"Lo observé todo, y el golpe fue brutal, fue algo sorprendente", completó Ibaka.

El legendario Magic Johnson, comentarista de televisión con la cadena ABC y es figura de Lakers, indicó: "No hay excusas posibles, es un jugador de los Lakers, lo estaba haciendo fenomenal, y su reacción fue violenta, sin justificación, y toda una vergüenza para la organización".

"El castigo de la NBA debe ser ejemplar, por nada del mundo se debe permitir que el básquetbol se convierta en el hockey sobre hielo de la NHL", cerró.

Antecedente. No fue la primera vez que Artest es apuntado por un hecho de violencia. En noviembre de 2004, con la camiseta de Indiana Pacers, protagonizó una batalla campal con espectadores de Detroit en las tribunas del Palace de Auburn Hills, que le costó una suspensión de 86 partidos.