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Córdoba

Vecinos de los barrios Sachi, Carrara y Carrara de Horizonte reclaman servicios

Familias de tres barrios de la zona sur reclamaron que el colectivo llegue al interior de Carrara Horizonte, que arreglen calles y que pase la recolección.

El sueño de la casa propia para un grupo de vecinos de la zona sur se empañó por los problemas diarios que tienen para acceder a los servicios básicos. La conjunción de los barrios Sachi, Carrara y Carrara de Horizonte se convirtió en pocos meses en un boom habitacional, donde se sumaron unas 2.400 unidades, en su mayoría levantadas por planes, pero con una infraestructura aún insuficiente para la llegada de más familias.

Para arribar a este punto de la ciudad es necesario tomar la avenida de Circunvalación y en el cruce con La Donosa se debe doblar a la derecha. Justamente en este sector es donde comienza el problema que relatan los vecinos: el caño de desagüe, a metros de las vías, es pequeño para el caudal que llega de los barrios y, además, está tapado de escombros y ramas. En esta misma arteria, pero del otro lado de la Circunvalación, se realiza la prolongación de Baigorria y La Donosa, una obra esperada en el sector por la llegada del asfalto, aunque lejos de las expectativas que tienen hoy las familias que se mudaron a esta zona en cuanto a los servicios.

Los días de lluvia, ingresar por La Donosa es tarea complicada.

El primer problema que relataron los vecinos es la entrada por La Donosa, donde se inunda el badén y se les hace imposible salir para tomar Circunvalación. “Nosotros intentamos sacar la basura, destapar el caño, pero es imposible porque necesitamos máquinas. Cuando llueve no se puede pasar y el colectivo no ingresa al barrio directamente”, contó Ricardo Grosso, uno de los vecinos de la zona.

El otro problema que plantearon estas familias que, en gran su mayoría, no lleva más de un año habitando la zona, es la falta de ingreso de colectivos. Hasta la plazoleta que une Sachi, Carrara y Carrara Horizonte llega el B61, que es una línea barrial de Coniferal, pero que es una alternativa precaria, ya que, por lo general, deben seguir hasta el CPC Ruta 20 para intentar realizar alguna conexión. Este mismo inconveniente se agudiza los días de lluvia, cuando las unidades no pueden ingresar por todas las calles. “Vengo en moto desde el fondo del barrio a esperar a mi hija cuando se baja del colectivo porque no tenemos ni un solo coche que llegue a Carrara Horizonte. Por favor, entren a ver cómo están las calles. Y si llueve, hay horarios que ya ni entran en La Donosa”, relató una mujer, que pidió la reserva de su nombre. “El colectivo es lo más prioritario, pero cuando llueve el interbarrial no quiere ingresar al barrio. El lunes pasado, cuando llovió, había gente en la parada esperando desde hacía horas. Y las calles de tierra siempre son un desastre. Acá hay más familias viviendo y si caen dos gotas, se inunda el sector”, relató Lucas, también Carrara. Ese mismo día una pelea entre un chofer y un pasajero agravó la situación, sobre todo porque los usuarios estaban molestos por la larga espera.

Los problemas no sólo se reducen a La Donosa, en los dos puntos donde la calzada es más baja y el agua gana terreno, sino también en Cañada de Gómez, frente a la rotonda que conecta a estos barrios, donde hay una pileta de barro casi en forma permanente. Justamente ahí desde hace dos semanas se instaló Gadir, una israelí en pareja con un cordobés, quien decidió abrir una panadería. “El lunes que llovió nos entró el agua al local, no pasa la recolección de basura. Vienen a retirarla de los contenedores, pero también pasa tiempo que no se la llevan”, relató la joven, casi resignada al esperar a que el lugar que eligió para trabajar y radicarse mejore.

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