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Córdoba

A un mes de la explosión de Alta Córdoba: despiértame cuando pase el temblor

Mercedes es la dueña de la próxima vivienda en ser demolida. Venderá manteles individuales para comprar materiales de construcción. 

Mercedes es la dueña de la próxima vivienda en ser demolida. Venderá manteles individuales para comprar materiales de construcción. Mientras tanto, duerme en el comedor.

“Creo en Dios y tengo mucha fe en él. Por eso voy a armar el árbol de Navidad. Pero en mi casa no habrá clima festivo”. Mercedes Yacante (52) es la dueña de la vivienda que se suponía iba a ser demolida la semana pasada. Es la casa que colinda con la Pollería Lourdes, de Góngora al 951.

Pero al parecer la máquina demoledora de la empresa privada tenía otro encargo y no pudo llegar al barrio. La mujer ahora le pide a su Dios que los albañiles terminen de reconstruir la parte de la casa que quedó a salvo.

Es que todos los días es el mismo dilema. Los obreros van al barrio y tienen voluntad de trabajar. Pero a veces los materiales no llegan. 

Entonces Mercedes tiene que salir por toda Alta Córdoba rezando para que le entreguen algo. El otro día tuvo que firmar un formulario para que le dieran un rollo de alambre y dos hierros largos. Su habitación quedó destruida y es la que será demolida. Mientras tanto duerme en el comedor, en un colchón que tiró en el piso.

Mercedes vive con su hijo Emanuel y su hermano Mario. Este último estuvo internado una semana en el Hospital Córdoba porque, después de la explosión, le dio un pico de tensión. Ella en cambio está más tranquila. La salva su fe. Pero a la angustia nadie se la quita. En sus ratos libres confecciona manteles individuales. Con el fruto de la venta, comprará materiales de construcción. Recién dormirá tranquila cuando recupere su habitación.

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