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Córdoba

Temporal en Sierras Chicas: más razones para explicarlo

Expertos en diferentes materias aportan su conocimiento e intentan encontrar razones frente al temporal que azotó a Córdoba. “La naturaleza está hablando” y “los ríos lo habían advertido”, resuenan en los análisis.

  • No atendemos llamadas de atención

Para Santiago Reyna no existen motivos de reclamo al cielo frente a las inundaciones sufridas en Córdoba: “Dios nos ayuda, pero si el hombre no hace las cosas bien, sufrimos las consecuencias”, reflexionó.

En búsqueda de respuestas, Día a Día sumó la voz del especialista en Hidráulica e Ingeniería Ambiental, el que fue categórico: “La magnitud de lo sucedido se da no sólo por culpa de la lluvia sino de varias causas a las que no venimos prestándole la atención suficiente”.

Señaló que son “llamativos los eventos extremos más frecuentes”, es decir las tormentas intensas y extraordinarias que más a menudo se sufren. 
Reyna reflexionó ante la utilización de la naturaleza, no sólo aquí sino en el mundo: “No hemos atendido bien los llamados de atención que nos da la naturaleza y es que, aunque no querramos verlo, la contaminación trae sus consecuencias”. 

Por otro lado el experto hizo hincapié en el estado general de las cuencas serranas y denunció que “están destruidas”. Para él, por motivos como la deforestación y los números incendios “las cuencas no pueden absorber el agua, terminan resbalando y desbordando las zonas más bajas”.

Como otros expertos, en su análisis planteó el grave problema de la urbanización en zonas de riesgo. “Cada vez se avanza más en las construcciones en zonas inundables, las que sí o sí van a sufrir las consecuencias de episodios naturales”, indicó.

A juicio de Reyna, se deberían endurecer los requisitos para nuevas urbanizaciones. “Para los nuevos loteos deberían exigirse pequeñas lagunas de retención, para que los impactos hidrológicos sean nulos, pero es difícil que quieran ceder un pedazo de esa tierra”, consideró.

Reyna miró con optimismo la pronta recuperación de los sectores damnificados de nuestra provincia, pero recordó que los ríos se deben respetar porque son “un alerta en el tiempo”. 

Por esto último consideró necesario “preguntarnos dónde vamos a reconstruir, no es ir en contra del progreso, sino tener una construcción segura”. 

El experto concluyó: “Planificar la urbanización es ser responsables y preguntarnos ¿cómo y qué lugares ocupar?”.

  • El agua deja sus huellas

“Pasó lo que sabemos que va a pasar, llovió de forma extraordinaria y el río ocupó los espacios que le correspondían”, esgrimió como primer análisis el geomorfólogo Claudio Carignano.

Desde su materia analizó lo sucedido en las sierras: “Nosotros miramos las huellas que el río va dejando. Es decir los espacios en los que ha pasado, ya sea hace 10, 50 o 100 años, si alguna vez ocupó ese sitio, lo puede volver a hacer”.

Este especialista “interpretador de marcas”, posó su mirada sobre la nueva urbanización de las localidades serranas: “Por supuesto que es más lindo estar al lado del río, cerca del verde, metidos entre la naturaleza y su tranquilidad, pero es peligroso”, sostuvo. Además, sobre la decisión de dónde construir señala que “ es cuestión de ver la tradición, los primeros habitantes del valle se ubicaban en las zonas más altas, porque el agua no llega y la superficie escurre por la pendiente”.

Claudio Carignano junto a su mujer viven en Rio Ceballos. Hace años analizan la situación de esa localidad. “Creemos que las normativas tienen que ser cumplidas. Se deben poner límites porque el hombre avanza y cada vez tiene más riesgos”, alerta. Por último el geomorfólogo cuestionó la construcción y el mantenimiento de los diques provinciales, los que recalcó “no cumplen con su función de control de crecidas”.

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