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Córdoba

Sierras Chicas, a cuatro meses de la trágica inundación

A cuatro meses del temporal, familias damnificadas siguen reclamando ayuda. El gobierno dice que se está trabajando.

Un dibujo en un papel angustia a Natalia Gandía. Malena Rocío (6), su hijita, realiza los mismos trazos, una y otra vez. Forman una casa, la que la familia perdió el 15 de febrero luego de que un caudal furioso e incontenible de agua arrasara con varias ciudades en las Sierras Chicas.

Malena dibuja un hogar porque ya no tiene un techo bajo el cual vivir, y a cuatro meses del trágico temporal pasa sus días junto a su mamá, su papá y su hermanito esperando a que llegue una respuesta a sus necesidades en el centro de evacuados que la Municipalidad de Río Ceballos conformó en el viejo hotel 18 de Marzo.

En una situación similar se encuentran cientos de vecinos de Sierras Chicas. Muchos necesitan viviendas porque las que habitaban ya no existen o se encuentran en zona de riesgo por estar a la vera de algún río. Otros esperan que les depositen los fondos prometidos para poder reconstruir sus casas o sus comercios.

Daniel Sklofsky vive una situación desesperante en Unquillo. En el fondo de su casa tenía una panadería, su medio de subsistencia, pero el 15 de febrero el agua le llevó todo, incluso hasta siete metros de patio que ahora forman parte de una barranca de cinco metros que termina en el arroyo.

A medida que cuenta su experiencia Daniel se amarga. Aprieta los puños y la angustia lo anula: sus palabras se transforman en lágrimas. Es que este vecino de Unquillo además alquilaba cuatro departamentos que había construido junto a su casa. Ahora están inhabitables, llenos de barro.

“Es tristísimo esto. Uno trata de recuperarse, pero la ayuda no llega. Me ofrecieron un crédito del Banco de Córdoba para salir adelante, pero no lo puedo pagar. Me dieron un cheque por siete mil pesos y me prometieron otro por 30 mil. Qué hago con esa plata, no recupero nada”, cuenta el vecino que todavía no puede olvidar el día en el que también tuvo que ver como el agua se llevaba su camioneta.

En Mendiolaza Pablo Salinas y Mónica Carreras recién pudieron regresar a su hogar hace 15 días. Los angustiaba tener que vivir en una vivienda alquilada porque todavía están pagando el crédito con el que construyen su casa.

Por supuesto que el agua cambió sus planes. “El gobierno nos alquiló una casa pero renegamos muchísimo para que todos los meses nos mandaran un el cheque con la plata. Pagábamos el alquiler muy tarde y nos fuimos de esa casa dos meses antes que terminara el contrato porque gracias a Dios pudimos volver a nuestro hogar con la ayuda de familiares y amigos. Ahora nos exigen que paguemos ese tiempo que no vamos a estar en el lugar. Es una locura”, relata Pablo.

De nuevo en Río Ceballos, el problema no lo tienen sólo las familias que permanecen evacuadas. Sobre calle San Martín, una mueblería es el triste recuerdo permanente de la catástrofe. Casi todos los días, en la puerta, se ve a una persona limpiar y barnizar muebles que todavía tienen vestigios de barro.

La familia de David Negri (78) es la propietaria del lugar. Pese a que venden los muebles restaurados al costo para tratar de recuperarse, las cortinas metálicas del local están bajas, y en los días por venir allí no funcionará más una mueblería. 

“Todavía estamos esperando que llegue la ayuda de la Provincia. Mandaron electrodomésticos pero yo con eso no hago nada. Perdimos un local entero y la casa quedó destrozada. Nos prometieron plata. Indacor, la empresa donde yo trabajé durante más de 40 años, fue la que nos ayudó a levantarnos”, relata David en una habitación fría y con las paredes teñidas de marrón, tan húmeda que quita las esperanzas.

La respuesta del Gobierno. Tiempo después de que los temporales de verano arrasaran con varias localidades de las Sierras Chicas y del Este provincial, la administración delasotista lanzó el plan “Córdoba de Pie”, que con un crédito de la Nación y recursos propios creó un fondo de más de 750 millones de pesos para ayudar a los damnificados, reconstruir la infraestructura dañada y realizar las obras preventivas necesarias para mitigar futuras posibles catástrofes. 

Desde la Provincia aseguran que la ayuda está llegando a todas las personas que sufrieron daños, aunque admiten que puede llegar a haber algunas demoras en los relevamientos de las viviendas. 

Desde el Ministerio de Infraestructura indicaron que la construcción de las 250 casas que quedaron inhabitables comenzará en pocos días porque estas obras ya fueron licitadas a través del nuevo sistema de subasta electrónica.

En tanto, se informó desde el Ministerio de Desarrollo Social que ya se entregaron 17 millones de pesos en ayudas, repartidos en 2.543 subsidios para 37 localidades.

Según detalles de esa cartera de gobierno, en los últimos días se otorgaron 351 ayudas y en su mayoría se concentraron en Sierras Chicas: en Villa Allende fueron 105; en Unquillo, 49; en Salsipuedes, 31; en Río Ceballos, 47; y en Mendiolaza, 43.

Respecto a los evacuados que todavía quedan en Río Ceballos, el intendente de esa localidad, Sergio Spicogna, explicó que el problema está pronto a solucionarse ya que en los próximos días el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia les conseguiría viviendas.

“Se trata de dos familias a las que les van a reconstruir sus hogares. Hubo algunas demoras pero les van a conseguir alquileres. Mientras tanto, nosotros seguimos negociando nuevos terrenos para poder reubicar a aquellos que se quedaron sin techo y donde la Provincia va a construir las viviendas nuevas”, aseguró el jefe comunal.

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