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Córdoba

Rosa, la última habitante del Instituto Goethe

La mujer usurpó con sus cinco hijos menores el edificio porque no tiene empleo ni lugar para vivir. Las obras de demoliciones ya comenzaron.

Rosa Cañete es viuda y tiene cinco chicos con quienes vive desde hace cinco años en el edificio donde funcionó hasta el año 2008 el Instituto Goethe, frente a la Plaza España. Ése es su único refugio. Las obras de demolición de buena parte de esta estructura ya comenzaron, por lo que la mujer se muda de habitación en habitación en medio de los escombros, chapas sueltas y basura.

Desde los ventanales gigantes se ve la Plaza España, la que se impone con el ruido de un tránsito incesante, pero puertas adentro el ex-Instituto Goethe es una tapera abandonada con cables colgando, cañerías rotas y basura. En medio de eso, vive Rosa quien a medida que la obra fue avanzando, se fue mudando y apilando en otro rincón del edificio.

Cuando le preguntamos a la mujer si conocía la “historia” del edificio que estaba usurpando, dijo: “No sé, creo que era una clínica, tiene muchas piezas y pisos para arriba; pasen si quieren”. 

Está claro que en su urgencia por tener un trabajo y darle de comer a sus hijos –Jazmín (13), Carla (10), Ulises (7), Luna (3) y Victoria (1 año y 8 meses) – no tiene tiempo para pensar en qué habrá sido este lugar emblemático. Hoy, es su único techo.

El Instituto Goethe funcionó en este sitio (Ambrosio Olmos 105) desde 2003 y hasta 2008, y desde 2011 se sabe que se levantará en este terreno un lujo hotel “flotante”, el que deberá conservar su fachada, ya que desde 2007 fue preservado por la ordenanza de patrimonio cultural.

Buena parte del ala izquierda del edificio ya está demolida, por lo que Rosa vive en lo que improvisó en una cocina, más una habitación del primer piso de esa casona, la que está considerada –por la ordenanza 11190– de alto valor patrimonial y se encuentra dentro del Área de Protección Histórica Nueva Córdoba y del Área Especial Plaza España, de acuerdo con la norma 8057.

“Hace cinco años que llegamos con mi marido acá porque no teníamos a dónde vivir, pero él falleció hace dos años, así que me quedé acá porque no puedo irme a otro lado. Mientras van demoliendo, nos vamos corriendo de pieza”, dijo la mujer, mientras sigue de cerca a los tres más chicos porque el lugar es un sitio inseguro para cualquier persona: hay cables, chapas, escombros y mucho más. 

“No tenemos nada, baño nada, hacemos nuestras necesidades en una palangana. Nos dicen que nos tenemos que ir, pero no tengo dónde. Trabajo los jueves, viernes y sábado cuidando autos, pero en la semana no tengo con quién dejarlos”, relató Rosa y miró a sus hijos.

Tres de los nenes van al colegio y se ayudan en la familia con lo que cobran por las asignaciones por hijo, aunque el dinero es insuficiente para costear un alquiler, por lo que Rosa pidió si pueden colaborar con ella en un sitio más seguro para vivir. 

Desde el municipio dijeron que conocen el avance de la obra, que ya dio inicio por la Ambrosio Olmos, y que están al tanto de la necesidad de esta familia.

El secretario de Desarrollo Social, Walter Ferreyra, señaló a Día a Día que el tema está siendo abordado por personal de Emergencia Social. “Estamos trabajando en el tema para ver si podemos colaborar con un alquiler de una casa u otra vivienda”, precisó.

Mientras, desde la ONG Córdoba Voluntaria asisten a la mujer con alimentos y productos de limpieza hasta que se determine un destino final para su alojamiento. 

 

Cómo ayudar a Rosa: Se puede llamar al teléfono 351-155168842

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