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Córdoba

Rompen Mestre y el Suoem, pagan los vecinos

El conflicto por el ente municipal pega fuerte en el mantenimiento de la ciudad y en todos los servicios con atención al público. Y son los vecinos los que se están comiendo “el cagadón” que prometió el líder sindical Rubén Daniele.

Por Verónica Suppo y Juan Pablo Martínez

A oscuras casi un mes

Apenas comenzaba el conflicto por el ente autárquico y una tormenta con fuertes ráfagas de viento soplaba en Córdoba. Fue a principios de noviembre. Hasta entonces, había luz en la plaza de barrio Granadero Pringles. El agua y el desgaste de un viejo poste fueron el combo que oscureció todo: la única luminaria se vino al piso. 

Desde entonces los vecinos le reclaman a la Municipalidad que repare el alumbrado. Hasta ahora, sólo consiguieron que el poste sea retirado.

“Vinieron, se llevaron la columna, encintaron los cables y los taparon con tierra. Eso fue todo lo que hicieron. Mientras tanto esto es un peligro, porque era la única luminaria de una plaza rodeada de casas”, reclamó Ariel Averssa, presidente del centro vecinal. 

Desde la Muni reconocen que el alumbrado es el servicio más resentido por las asambleas de los empleados y esperan poder sacar adelante la situación con las contrataciones que habilita el decreto de emergencia firmado esta semana.

En las principales avenidas hay hileras completas de luminarias que no encienden, dentro de los barrios la situación es parecida. El conflicto entre la Muni y el gremio se dilata y todavía no se ve luz al final de este camino. 
Acá había un poste de alumbrado, en barrio Granadero Pringles. Ahora quedó la oscuridad.

En las escuelas se cuidó no afectar a los niños
Las constantes medidas de fuerza del gremio por cuatro semanas consecutivas parecen haber tenido un menor impacto en las escuelas municipales. A días del final del ciclo lectivo, en los coles ya piensan en los actos de fin de año y las entregas de los diplomas. 

Así lo confirman desde el Palacio 6 de Julio, desde donde rescataron el compromiso de directivos y docentes en cumplir con sus tareas dentro de sus posibilidades, aunque reconocen que durante las horas de asamblea el dictado de clases se vio afectado. 

Bajo este panorama, durante esta semana no asistieron a clases los alumnos con mejor rendimiento, mientras que los pibes con dificultades de aprendizaje si fueron recibidos por las instituciones, al tiempo que los comedores abrieron sus puertas para todos los alumnos. 

En la Muni también analizan que el plan de lucha del gremio no ha tenido mayor impacto porque se realizó sobre el fin del ciclo lectivo y aseguran que se pudo cumplir con los 180 días de clases requeridos. 

Mantenimiento. Además, desde el Ejecutivo remarcaron que la limpieza de las escuelas la realizaron los auxiliares una vez finalizada las asambleas y que las reparaciones urgentes y sencillas también se estuvieron llevando adelante. 

Por otro lado, apuntaron que por estos días se está terminando con el relevamiento de las condiciones edilicias de los establecimientos para armar el cronograma de reparaciones del verano antes del inicio de clases en febrero.

Casi 20 días con la calle cortada
Un palo borracho altísimo tuvo la mala suerte de terminar abatido en el piso por una tormenta y, para la maldición de los vecinos, todo sucedió en pleno conflicto municipal. En la madrugada del jueves 19 de noviembre una lluvia con fuerte viento hizo que el árbol se desplomara desde las raíces y se llevara puestos cincos postes de luz y de la televisión por cable. 

El palo borracho cortó todo el ancho de la calle 6 de agosto, en barrio Los Plátanos, justo al frente del centro de jubilados. Desde ese día que Juan Carlos Bena, presidente de esta organización, espera que alguien de la Municipalidad lo escuche para que se lleven el árbol, ya que esta arteria queda totalmente habilitada. 

“Van a pasar 15 días o más que está caído. Llame a todo el mundo: a la Municipalidad, a Espacios Verdes, Higiene Urbana, y a Cotreco, los que vinieron con un camión y lo cortaron un poco para que los autos pudiera pasar”, cuenta Juan Carlos. 

“Pero, ¿qué me dicen cada vez que llamo?: “Están de paro los municipales”, y nadie sabe nada. Me da bronca porque están en su derecho de reclamar. Tengo una hija municipal, sé que ganan bien, pero no puede ser que el empleado maneje al patrón”, relata.

Cuando le preguntamos a Juan Carlos si conocía que los empleados están de paro porque se oponen a la creación de un ente autárquico, que el intendente Ramón Mestre quiere para realizar obras, respondió: “El día de la tormenta, Epec vino y reparó los cables. Esa misma tarde tuvimos la luz y estos no saben cuándo porque están de asambleas. Ganan bien, qué más quieren. Del ente, no sé, no sé”.

La planta caída sobre parte de la vereda del centro vecinal y casi todo el ancho de la calle 6 de Agosto es un verdadero peligro porque los automovilistas tienen que hacer un zigzagueo para poder pasar. 

Incluso hay ramas en el piso, a metros de donde los jubilados de Los Plátanos llegan para realizar sus actividades recreativas todos los días.

Taxistas y remiseros, con auto parado
Desde que se desató el conflicto de los empleados municipales, en la primera semana de noviembre, comenzaron los problemas para los taxistas y remiseros porque entre tantos choferes siempre hay alguno que tiene que actualizar la licencia de conducir, presentar los seguros y el inconveniente que más padecen: las imposibilidades de tramitar a prórroga para los autos modelo 2005.

Ramón Rodríguez, de Permisionarios de Taxis, contó a Día a Día que reciben a diario los planteos de los conductores que van a las oficinas de Transporte y Documentación, pero que las ventanillas permanecen cerradas por las asambleas municipales. “Tuvimos que presentar una nota para que nos den una prórroga porque llega fin de año, se vencen los plazos para los modelos 2005, para que puedan circular y los compañeros van, quieren hacer los trámites y la respuesta es: “Estamos de asamblea”, contó. Rodríguez dijo que no pueden cuantificar cuántos son los perjudicados.
La Peatonal está imposible de caminar por la cantidad de manteros.

“Es un espanto lo que pasan los comerciantes”
Sólo alcanza caminar unos 50 metros por la Peatonal de Córdoba para toparse con un vendedor ambulante con su manta extendida. Desde que se inició el conflicto de los empleados municipales, florecieron estos puestos y los comerciantes están al borde del hartazgo, ya que las ventas comenzaron a bajar justo en el mes que siempre esperan recaudar más.

Cuando desde Día a Día le preguntamos al presidente de la Cámara de Comercio de Córdoba, Horacio Busso, cómo les impactan las asambleas del Suoem y qué implica la falta de inspectores municipales en la Peatonal, la respuesta fue contundente: “Esto es un espanto para nosotros”.

Esperanzados en repuntar en diciembre por las ventas navideñas, los dueños de los negocios habían solicitado por escrito que en las últimas semanas del mes la Municipalidad sumara más inspectores de Control Integral de la Vía Pública, sin saber que la situación sería más complicada. Con el conflicto en las calles del Suoem desde la primera semana de diciembre, a los comerciantes no les cierran los números.

“No estamos tan preocupados por los trámites en Ventanilla Única porque son pocos los que abren negocios en este época del año, pero sí por la venta ambulante”, contó Busso. “Hay unos funcionarios que hacen actas por la venta ilegal, pero no alcanzan. La gente directamente por las asambleas de los municipales no viene al Centro”, insistió Busso, quien la semana que viene tendrá un mapeo por sector sobre cómo están afectadas las ventas. 

“Nunca en los seis años que llevo en la Cámara de Comercio había visto algo así. Me preocupa cuál es la solución porque es un tema terrible la venta ilegal”, recalcó Busso.

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