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Córdoba

Que hinchen por Instituto; pero el aliento, sin alcohol

Vecinos de Alta Córdoba denunciaron estar cansados de desmanes. Piden que los quioscos no vendan bebidas y que la Muni controle.

Se cansaron de tener veredas vomitadas, presenciar peleas callejeras y paredes y árboles orinados, por lo que los vecinos de Alta Córdoba realizaron un pedido a la Policía y a las autoridades municipales para que haya controles en los alrededores de Instituto Atlético Central Córdoba (IACC), en los días que hay partido.

Desde la Junta de Participación Ciudadana de ese barrio hicieron saber el problema que tienen a la Policía cada vez que el club tiene una fecha por jugar, y el lunes próximo concurrirán al CPC Centro América para presentar otra nota para exigir a la Municipalidad que mande inspectores para controlar la venta de bebidas alcohólicas.

El reclamo no está puesto sobre el mismo club, sino sobre los quiosqueros del barrio que no respetan la prohibición de vender alcohol y la ausencia del Estado municipal en controlar y hasta clausurar locales que infringen la norma.

Los más perjudicados son los vecinos que viven en las calles Trafalgar, Cony y Juan B. Justo, que deben soportar la previa de algunos hinchas que hacen el aguante a su equipo con unos cuantos tragos de más.

“Cada vez que IACC juega de local, en la esquina de Trafalgar y Cony, frente a un quiosco, se juntan varios hinchas del club, unas dos horas antes a realizar la previa, lo cual no está nada mal. El problema es que toman demás, no sé qué liquido, no me interesa, pero sí me molesta que al momento de evacuarlo (orinar) lo hacen en cualquier lugar de la calle Trafalgar, entre Cony y Juan B. Justo, que es donde vivo. Detrás de un auto, frente a una casa, no les importa, lo cual es bastante desagradable”, contó uno de los residentes más próximos a Instituto, que pidió que reserváramos su nombre para no tener problemas.

“Pero, ¿no es un delito beber alcohol en la vía publica?”, se preguntó otro vecino de la misma cuadra, que dijo que tienen que reclamar para conseguir los controles.
El coordinador general de la Junta de Participación de Alta Córdoba, Marcelo Lesta, contó que el tema se volvió una de las preocupaciones prioritarias, como el tema de seguridad que complica a los vecinos de las calles Trafalgar y Cony. “Lo primero que quiero rescatar es que la culpa no la tiene el club, sino es la imprudencia de algunos comercios, que por ganar un mango, se ponen a vender alcohol. Esto no está bien porque hay preocupación en los vecinos: se orina en las veredas y hay disturbios entre ellos”, comentó Lesta.

Alarmas. Esta medida que lanzaron los vecinos para ser escuchados se extenderá la semana que viene, y se sumará a la que vienen realizando para la colocación de alarmas. En algunas partes del barrio ya lograron avanzar en las cotizaciones para contar con esta herramienta que los ayude para intentar evitar los robos. Los primeros en dar este paso serán los frentistas de Díaz de Solis al 400, que ya realizaron limpieza, incluso de una plazoleta, y prepararon el terreno para instalación de alarmas en el límite entre Alta Córdoba y Panamericano, que llegará a las inmediaciones de la ciclovía.

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