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Córdoba

Que el agua se meta por los caños

Llegó al fin el agua (pero desde el cielo) a Salsipuedes y alrededores, una de las zonas más castigadas por la sequía en las Sierras Chicas.

No es un chiste de la naturaleza. Pero al menos es una caricia a un comienzo de enero poco feliz para los habitantes de Salsipuedes, El Pueblito, El Manzano, La Granja y alrededores.

La sequía ha pegado feo en la zona, pero además, la crisis hídrica ha potenciado el malestar de la gente. La comuna de Salsipuedes estuvo atestada una vez más por cientos de vecinos que acuden diariamente y son "anotados" en una planillita que la llenan dos personas en la oficina de agua que depende de la Municipalidad.

Elsa, una vecina de la parte alta de barrio Villa Sol aún no recibe conexión. "Hace cuatro meses que no me llega. Mientras, hacemos como podemos y tenemos un tendido precario de los vecinos más cercanos, pero hace semanas, antes de las fiestas ya no nos llega el agua de la red. Y si dicen que hoy va a llover, que baje y se meta por los caños porque no damos más", le dijo a Día a Día.

El malestar fue consecuente con el día. La temperatura no tuvo contemplaciones con la amenaza de tormentas que no llegaba jamás. Mientras, las radios anunciaban la llegada del agua desde el sur hacia el centro de la provincia. Las lluvias eran esperadas como los reyes magos o como un campeón del mundo recibido por el pueblo.

A las 16.23 comenzaron a caer las primeras gotas y 17 minutos después comenzó a llover copiosamente. Hubo varios chaparrones fuertes pasadas las 17 con parates intercalados con suaves lloviznas. Mientras, los trabajadores de los camiones hidrantes dejaron de repartir el agua en los tanques de las viviendas y aún la mayoría de los barrios de la localidad esperan el agua para sus baños y cocinas.

Sí, que haya caído desde arriba solo es un aliciente. Apenas es una señal de optimismo tras días insoportables de calor y de impotencia.

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