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Córdoba

Personas de todas las edades plagaron las calles de Córdoba contra el 2x1 para represores

Familias enteras, estudiantes, niños y niñas estuvieron presentes en la multitudinaria marcha en repudio al fallo de la Corte Suprema de Justicia.

“Ellos tienen que aprender desde chicos que la democracia se defiende”, así de contundentes fueron las palabras de una mamá que concurrió junto a sus hijos, en la fría tarde del miércoles, a la multitudinaria marcha en rechazo al fallo de la Corte Suprema que declaró aplicable el beneficio del 2x1 para delitos de lesa humanidad.

A las 18, el centro de la ciudad ya era intransitable, miles de personas estaban dispuestas para comenzar a marchar desde la ex plaza Vélez Sarsfield hasta los Tribunales Federales.

 

Tal y como se había pedido desde un principio, todas las agrupaciones políticas esperaban al final de la gran cantidad de personas, que según afirmaron eran más de 80 mil. Organizaciones de Derechos Humanos y sociales eran las que encabezaban esta enorme muestra de repudio colectiva.

Nadie podía pasar desapercibido, tal vez algún que otro distraído podía no saber lo que estaba sucediendo. Algún que otro atleta que corría por las inmediaciones del Parque Sarmiento podía seguir con sus auriculares esquivando personas en el medio de la marcha.

Pero era imposible no registrar esa tremenda masa de gente que avanzaba a paso firme y con convicciones firmes. Que presentaban consignas que parecían del pasado, que parecían que el tiempo retrocedía 40 años.

“No importa a quién hayamos votado, no importa de qué partido político seamos, estamos todos unidos”, se escuchaba en los parlantes desde los que retumbaban, y con mucha fuerza, cada una de las palabras de quien encabezaba la protesta.

Durante el recorrido se podía ver a personas de todas las edades. Madres y padres, abuelos y abuelas, hijos e hijas, nietos y nietas, todos marchaban, todos sabían y entendían por qué estaban ahí.

La conciencia social se apoderó, al menos durante unas horas, de las calles de Córdoba. 

Así, un joven de 13 años afirmaba que estaba ahí “porque no quería que se le reduzca ni un año a los represores y condenados por delitos de lesa humanidad”.  “En el colegio no hablamos nada de esto”, aseguraba.

“Porque estamos en contra del 2x1 y estamos a favor de la Justicia. No se puede interrumpir el proceso”, afirmaba otra madre acompañada de sus hijos.

La marcha seguía avanzando, el sol se había escondido hace rato, la zona de la plaza España marcaba prácticamente la mitad del recorrido, pero a esas imponentes columnas de personas no se le veía fin.

Y allí aparecieron ellos, los más jóvenes, un gran grupo de muchachitos y muchachitas que alborotaban toda la escena, que cantaban, saltaban y disfrutaban de ese momento. Eran parte de algo que quedaría en sus memorias. Eran los estudiantes de diferentes colegios todos agrupados haciéndose sentir.  Jovencitos que disfrutaron de esa libertad de expresión.>

Cercano a ese grupo estaba otro estudiante, había ido junto a su abuelo. Elías, de 18 años, se autoconvocó. “En mi colegio no se habló nada. Los del centro de estudiantes no vinieron”, se quejó. 

La marcha encontró su destino, el palco formado frente a Tribunales Federales, hasta ese lugar llegaron las distintas agrupaciones. 

Pero esa fila de personas paradójicamente no terminaba en ese sector, se extendía hasta la plaza España. Todos demostrando y haciendo saber que “la democracia se defiende desde chicos”. 

Así se vivió en redes sociales

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