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Córdoba

Palos y golpes en el bloqueo a Monsanto

Ambientalistas denunciaron ataques por parte de “una patota”. Uocra niega haber enviado gente a desarmar el acampe. Hubo varios heridos.

Otra tensa y violenta jornada se vivió ayer frente a la planta que construye Monsanto en Malvinas Argentinas, en donde se enfrentaron los ambientalistas que llevan dos meses bloqueando los ingresos al predio con un grupo de personas –que algunos acampantes identificaron con la Uocra–, choque en el que hubo varios heridos, en ellos un efectivo policial que fue golpeado con un rastrillo en la cara.

Ester Quispe, integrante del movimiento Malvinas Lucha por la Vida, contó durante la mañana a Radio Mitre que los jóvenes que pernoctaron en el acampe de la ruta A-88 habían sido “patoteados”. “Son un grupo de 60 personas que bajaron de un colectivo y los apedrearon”, detalló la mujer, y agregó: “Dicen ser empleados de la empresa y sabemos que no es así, porque la gente de Monsanto ha dicho que los empleados de la Uocra han sido reubicados. Son todos muy jóvenes...”.

Los asambleístas denunciaron que este grupo ocupó violentamente el acampe, golpeando y apedreando a los ambientalistas que pernoctaron allí para resistir la instalación de la empresa multinacional. Sofía Gatica, una de las Madres de Ituzaingó que lidera también la resistencia a Monsanto, debió ser asistida por una descompensación en medio de los incidentes.

Tras los enfrentamientos ocurridos durante la mañana, hubo una manifestación por las calles céntricas de la ciudad bajo la consigna “No a Monsanto”.

Uocra dice que no fue. Desde la seccional Córdoba de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) negaron haber enviado un ómnibus del sindicato.

“Desmentimos que se haya enviado un colectivo desde el sindicato, y solicitamos que si existió algún colectivo que trasladaba barras bravas (…) aquellos que lo hayan visto, hagan la denuncia correspondiente indicando el número de patente y demás datos identificatorios de dicho colectivo”, afirmó Néstor Chavarría, secretario general de Uocra.

Chavarría pidió a su vez la intervención de la Justicia para que garantice que los obreros puedan trabajar en condiciones seguras, en caso de que la obra continúe.

La versión de Monsanto. Adrián Vilaplana, gerente de Asuntos Corporativos de la empresa, aseguró que los disturbios se generaron cuando un grupo de ambientalistas atacaron los vehículos de los trabajadores (ver aparte).

Vilaplana admitió que una decena de camiones con materiales para continuar con las obras ingresó ayer al predio, y que los ambientalistas impidieron la entrada de los trabajadores, lo que habría originado el violento choque.

El fiscal de instrucción Víctor Chiapero, del Distrito 2 Turno 4, es quien tiene a su cargo la investigación judicial por lo sucedido en el ingreso a la planta.

“El evento que desencadenó todo fue el ingreso de camiones con personas que no se ha podido precisar si son o no trabajadores de Monsanto”, dijo ayer Chiapero, y pidió a los medios que aporten filmaciones y fotografías para identificar a los atacantes.

Arzani. Por otra parte, Daniel Arzani, intendente de Malvinas, repudió los hechos de violencia, pero ratificó la decisión de que Monsanto se instale allí.

Monsanto pide debate y ofrece información

Adrián Vilaplana, gerente de Asuntos Corporativos de Monsanto, repudió los hechos de violencia ocurridos en el ingreso a la planta de Malvinas Argentinas, y ratificó la intención de la empresa de continuar con la construcción. “Tenemos la necesidad de reanudar las obras”, señaló, y lamentó los enfrentamientos. “Fue un hecho muy lamentable, hubo mucha violencia y estamos preocupados”, explicó.

Según Vilaplana, cuando los ambientalistas se corrieron del portón principal “atacaron los vehículos estacionados de empleados de la empresa”. “Destruyeron seis o siete vehículos, esta no es la forma de solucionar los problemas”, expresó.

“Hay mucho nerviosismo en los trabajadores que ven peligrar su fuente de trabajo, llevan dos meses sin trabajar, y aunque la empresa está reconociendo las jornadas no trabajadas para evitar hechos de violencia, eso no se puede sostener en el tiempo”, explicó.

El gerente reiteró que el estudio de impacto ambiental, que todavía no está terminado, es necesario para que la planta se ponga en funcionamiento, pero no para la construcción del edificio, algo que está autorizado por la Provincia y respaldado por el Tribunal Superior de Justicia.

Finalmente, llamó a generar espacios de diálogo y debate con los ambientalistas y con la sociedad en general, para aclarar toda la información que pueda generar dudas sobre el modelo productivo y el funcionamiento de Monsanto.

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