Córdoba

El Museo de Antropología evoluciona

El lugar suma un nuevo edificio, mayor aún que el actual; con salas, biblioteca y auditorio. Podrá “sacar del archivo” su reserva de 60 mil piezas.

Es un espacio didáctico que con objetos antiguos, documentos y representaciones permite descubrir la diversidad cultural de los cordobeses y otras poblaciones argentinas a través de la historia.

Es también el sitio dónde ese acervo se protege y preserva. Presume además de ser sede de la “casa cueva”, postal incluida en los manuales escolares. Y, por sobre todo, es una usina donde más de 50 investigadores, becarios del Concejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), siguen estudiando el presente y pasado de nuestra vida en sociedad.

Toooodo eso es el Museo de Antropología de la UNC, que desde 2002 funciona en una casona antigua en Hipólito Yrigoyen 174.

Se trata de uno de los más “populares” en la red de 16 que posee la Casa de Trejo, visitado por 14 mil niños y adolescentes anuales en el marco de recorridos guiados escolares, y un nutrido público de particulares que va por su cuenta.

Dada la alta demanda de colegios, esos números podrían ser mucho mayores (los turnos para visitas este año están dados casi hasta septiembre), pero hasta ahora el Museo no tenía capacidad para receptar más público. Eso comenzará a cambiar desde la semana que viene, cuando inaugure (el miércoles) una ampliación de 700 metros cubiertos, en la que la UNC lleva invertidos más de 2,5 millones de pesos.

Se trata de un nuevo edificio, contiguo al actual, pero a diferencia de este (que tiene dos plantas), tendrá tres pisos, salas espaciosas y con gran luminosidad, una biblioteca infanto-juvenil y, uno de los puntos más importantes para las actuales autoridades: las condiciones de accesibilidad y seguridad que la sede original no lograba dar por límites estructurales.

“Este aspecto es clave para nosotros, ya que uno de los ejes de trabajo del Museo es incluir públicos, ser un espacio abierto a la diversidad”, explicó Roxana Cattaneo, directora de la institución. Así, la obra permitió incluir ascensor para el ingreso (y en breve estará instalado el que conecta los pisos), baños para discapacitados y lugares de major circulación. Esa infraestructura se sumará a los sistemas en braile, macrotipos y audioguías que ya funcionan en las salas de edificio original, que seguirá en uso y está siendo restaurado.

Muestras. Cattaneo explicó que el plan es usar el nuevo edificio para compartir con el público los hallazgos del nutrido equipo de investigadores del Museo, esto es, hacer divulgación científica.

“Es un gran desafío, contar en lenguaje sencillo y atractivo los resultados de la investigaciones. Acercar a la gente los trabajos de la antropología social y la bioantropología, y mostrar cómo trabajan”, señaló la directora. La violencia urbana, la genética de las poblaciones, las transformaciones de género y los derechos humanos son algunas de las fascinantes y muy contemporáneas materias de estudio de los científicos de la institución.

En una segunda etapa, el lugar sumará un auditorio para 100 personas, que ya se construye en la terraza de la sede original.

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Miércoles

23 de mayo, a las 18, se inaugura la ampliación del Museo. En el marco del cumple 400 de la UNC.

14 mil

Chicos anuales recibe el Museo dentro de las visitas guiadas a escuelas. A eso se suma el público particular.

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Piezas y conservadores que salen del sótano

Sumando un nuevo edificio de tres plantas, el Museo de Antropología podrá, entre muchas otras cosas, dar mayor visibilidad y un espacio más adecuado a su valiosa reserva patrimonial.

Eso incluye un acervo de 60 mil piezas de colecciones arqueológicas constituidas por los investigadores del Instituto de Antropología desde 1941. Son elementos textiles, cerámicos, de piedra, cuero, huesos y demás, de diferentes épocas. A eso se suma la labor de un equipo de nueve conservadores que trabajan en su preservación. Hoy, todo funciona en el subsuelo del Pabellón Argentina (en Ciudad Universitaria), pero el plan es mudarlo al entrepiso que se montará en el nivel más alto del nuevo edificio del Museo (ver foto en página 4).

“La idea es que esa reserva sea visible al público, cómo así también el trabajo de los conservadores o parte de él”, adelantó Roxana Cattaneo. Allí también se construyó una habitación cerrada para los documentos que tiene el Museo.

Otra novedad inmediata del edificio será una biblioteca con grandes ventanales, en el primer piso, donde jóvenes y chicos podrán sentarse en grande almohadones a mirar y leer los libros del Museo, antes o después de las visitas guiadas. El lugar también exhibirá libros-objetos en una vitrina.

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El texto original de este artículo fue publicado el 15/05/2012 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición digital para leerlo igual que en el papel.
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