?>
Córdoba

Milonga gay en Córdoba: diversa y tanguera

El viernes larga la primer milonga gay de Córdoba, con música en vivo y clases para parejas mixtas que quieren “cambiar de rol”... ¡en la pista!

Dice la tradición que en sus comienzos el tango era bailado sólo entre hombres. Sin embargo, las vueltas de la vida hicieron que con el paso del tiempo la danza sea casi exclusiva para parejas mixtas.

En ese contexto, desde hace una década surgieron en Buenos Aires milongas queer, orientadas para chicos que bailan con chicos, chicas que bailan con chicas, pero también para parejas mixtas que gustan cambiar de roles, y que no sea siempre el varón quien “lleva” a la mujer. La novedad es que a partir de este sábado por la noche, la ciudad de Córdoba contará también con una milonga Queer.

Sin convencionalismo. “Buscamos crear un espacio sin convencionalismos, para bailar con la persona que queremos, ya sea llevando o siendo llevados”, define Lucrecio Robledo, uno de los impulsores del nuevo espacio. El embrión de la propuesta nació a fines del año pasado cuando atraído por la movida porteña, Robledo comenzó a dictar un taller semanal de tango queer en los salones de la Coalición Cívica de esta ciudad.

“El ámbito del tango no es el más abierto para estas cosas, es verdad. De hecho, en cualquiera de las milongas cordobesas uno puede ir con amigos y bailar tango queer, pero los otros bailarines te miran medio raro. Además no da sacar a la pista a quien quieras”, cuenta el joven profe, esperanzado en que el público responda a esta nueva propuesta y de esa forma la milonga se pueda realizar frecuentemente.

Arrabaleros. La primer edición de la “La Furca” se realizará en pleno centro de la ciudad y comenzará a las 21,30. “Además de baile, habrá pianista y cantante en vivo y un show de bailarines”, indica Max Garcia, de la organización, tras aclarar que los interesados en asistir deben enviar un mensaje por Facebook a la página de “La Furca” o “Liber. tango. 583” para recibir la dirección exacta.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo