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Córdoba

Los hundieron en las urnas a los intendentes

En la mayoría de las ciudades arrasadas por el temporal, los oficialismos perdieron las elecciones locales.

Los intendentes de las ciudades de las Sierras Chicas y el este provincial que más sufrieron el temporal de febrero pasado, no lograron sortear la tormenta electoral posterior y sintieron en carne propia las consecuencias de las devastadoras inundaciones, perdiendo sin atenuantes sus respectivas elecciones municipales.

Hablamos de Villa Allende, Río Ceballos, Salsipuedes y Bell Ville, localidades en las que sus jefes comunales (o sus fuerzas políticas) buscaron revalidar sus gestiones en las urnas, pero sus aspiraciones sucumbieron bajo las aguas. Sólo en Mendiolaza y Jesús María los intendentes lograron la reelección, aunque por escaso margen.

“Es difícil de mensurar con exactitud cuál fue el efecto electoral del temporal de febrero, pero sin dudas impactó sobre la decisión de la gente a la hora de votar. Los intendentes no gestionaron bien la crisis, y fueron señalados como responsables de no prever las consecuencias de un desarrollo urbano descontrolado”, le dijo a Día a Día el politólogo Ignacio Liendo.

Hundidos

El justicialista Héctor Colombo, actual jefe comunal de Villa Allende, fue el primero en sentir el impacto del temporal, cuando el pasado 26 de julio perdió la Intendencia por un amplísimo margen contra el postulante PRO, el golfista Eduardo “Gato” Romero: 45 a 29 por ciento. Villa Allende fue una de las localidades más afectadas, con cientos de familias evacuadas y cuantiosos daños. 

Las inundaciones también habrían tenido mucho que ver para que un tradicional bastión justicialista como Bell Ville –donde pisa fuerte el apoderado de UPC, Domingo Carbonetti–, pasara a manos de la UCR. En esa ciudad del sudeste, también muy castigada por las aguas, el radical Carlos Briner duplicó en votos al postulante oficialista, Abraham Galo.

La semana pasada, los intendentes de Río Ceballos y Salsipuedes también sintieron el poder arrasador de las aguas. En la primera localidad, donde el temporal dejó varios muertos y decenas de evacuados, el radical Omar Albanese le arrebató el poder a UPC, sacándole 7 puntos de ventaja al peronista Pablo Murúa. 

Un poco más allá, el vecinalista Marcelo Bustos hizo lo propio y desplazó de la intendencia de Salsipuedes al delasotista Sergio Cornejo, superándolo fácilmente en las urnas.

Salvar la ropa

La nota distintiva de este fenómeno la dieron Mendiolaza y Jesús María, ciudades en las que sus intendentes “salvaron la ropa”, aunque por muy poco.

En la primera localidad, también arrasada por las aguas, Daniel Salibi logró su reelección el 6 de septiembre con el 32 por ciento de los votos, apenas tres puntos por encima de Andrés Díaz Yofre (PRO).

Y en la ciudad del norte cordobés, el aliancista Gabriel Frizza (PRO-FC) logró renovar su mandato sobre el radical Luis Picat, también por un margen pequeño.

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