?>
Córdoba

Lo que el agua se llevó en las Sierras Chicas

No quedan evacuados en Mendiolaza. Poco a poco se reponen también Unquillo, Salsipuedes y Villa Allende.

“Está todo más calmo, poco a poco los evacuados fueron regresando a sus viviendas, por suerte el agua bajó rápido”, dijo ayer Daniel Salibi, intendente de Mendiolaza, una de las localidades más afectadas por el temporal que el viernes azotó a Sierras Chicas.

Esa localidad sufrió la consecuencia más grave: la muerte de un hombre que se ahogó, al parecer por intentar rescatar una garrafa que era arrastrada por la corriente del arroyo Saldán. “Lo que más nos ha golpeado es el fallecimiento de Raúl Ludueña, estamos trabajando para dar contención a su familia”, explicó el intendente.

Raúl Ludueña, de 35 años y padre de tres hijas, fue arrastrado por el agua, y su cuerpo fue hallado a pocos metros del polideportivo de Mendiolaza, atascado bajo un puente.

“En total, sabemos que hubo 38 casas damnificadas, y en 16 de ellas el agua superó el metro de altura”, detalló Salibi. Los evacuados pasaron la noche del viernes en el salón municipal, y en el transcurso del sábado habían regresado a sus hogares. En cuanto al suministro eléctrico, el intendente indicó que estaba normalizado, pero que había numerosos postes de alumbrado público afectados. “La tormenta nos llevó dos tableros”, agregó.

Todavía quedaban dos avenidas con mucho barro, pero las autoridades esperaban que seque un poco el lodo para poderlo extraer con maquinaria especializada.

“Con gente del Ministerio de Desarrollo Social estuvimos haciendo un relevamiento, y el lunes nos reuniremos con el jefe de Gabinete, Oscar González, y con los intendentes de las otras localidades para resolver las cuestiones más básicas”, indicó Salibi. En tanto, desde la Provincia aseguraron que también participarán del encuentro los jefes comunales de Salsipuedes, Río Ceballos, Unquillo y Villa Allende.

En Unquillo, en tanto, el intendente Germán Jalil estimó que llevará al menos dos días más normalizar la situación. “Estuvimos trabajando ni bien ocurrió este episodio”, señaló a Radio Mitre, y recordó que desde 2007 no sucedía un episodio similar. “En esta oportunidad fue menos grave, el asunto es que en esta ciudad, la zona céntrica está cerca de donde confluyen dos arroyos”, detalló.

Allí, el suministro de energía eléctrica se había repuesto ayer sólo en parte, y esperaba para hoy terminar con las reparaciones. “Epec está con mucho trabajo, hubo árboles caídos, postes y tendido de red eléctrica afectados”, indicó.

En declaraciones que hizo por la mañana, Jalil cuestionó al Gobierno provincial por la poca colaboración recibida hasta entonces, algo que fue desmentido por un vocero de la Provincia. “Yo estuve a primera hora (del sábado) recorriendo la zona de Unquillo, y también trabajó allí personal de Defensa Civil y de la Policía”, retrucaron los asesores del gobernador.

Asistencia. Desde el Gobierno informaron que la ayuda a las localidades afectadas por el meteoro se dividió en dos etapas: la asistencia inmediata a los evacuados con alimentos, agua, colchones y frazadas; y la colaboración para reparar los daños que la tormenta dejó en los pueblos y ciudades.

“Estamos relevando los daños en las viviendas ubicadas en las zonas más vulnerables y en la infraestructura de todas estas localidades, en donde el agua se llevado luminarias, barandas de puentes y vados”, explicó Aimaretto.

Asimismo, los intendentes de Salsipuedes, Río Ceballos, Mendiolaza, Unquillo y Villa Allende tendrán una reunión con el jefe de Gabinete Oscar González, “para coordinar acciones de reparación a futuro, con gente del Ministerio de Obras Públicas”.

Mucha agua. 87 milímetros en Salsipuedes, 84 en Mendiolaza, 80 en Unquillo y 72 en Río Ceballos. Esa fue la lluvia caída en la tarde del viernes y que, en pocas horas, provocó el desborde de ríos y arroyos que habitualmente tienen un caudal de agua muy reducido, según datos que brindó a este diario el observador meteorológico Mario Navarro.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo