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Córdoba

Las bestiales facturas de Epec tienen una explicación

Desde hace 8 años, Epec viene aumentando la factura por encima de la inflación ("la real", no la oficial de los años de kirchnerismo), a pesar de que la energía mayorista que compra, que representa cerca del 35% de sus costos, estuvo congelada.

Los elevados montos con los que están llegando las facturas de Epec tienen varias explicaciones. Una, la más reciente, es el fuerte aumento del costo de la energía mayorista luego de la quita de subsidios de la Nación. Otra, tiene que ver con los cargos fijos destinados a obras específicas que Epec viene aplicando desde hace unos años para, según consigna, mejorar y hacer más confiable el servicio.

Sin embargo, una de las razones más fuertes que explican montos descomunales en algunos casos (hay comerciantes que están recibiendo boletas de más de 35 mil pesos) es el “piso”. Sí, la elevada base sobre la cual se están aplicando las subas de este año.

¿Por qué un “piso” tan alto? Porque durante ocho años, desde 2009 a 2016, Epec pidió y el Ersep le autorizó incrementos en la factura de luz que acumulan un 618% (según cada una de las resoluciones del ente regulador), esto representa un 75,5% más que la inflación de Córdoba. Así es, de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC Córdoba), entre enero de 2009 y diciembre de 2016, el Nivel General de aumentos fue del 352,3%.

De esta forma, las subas que se están aplicando ahora (14% desde diciembre pasado, 7% desde febrero y 6,15% desde abril; más el aumento de la energía mayorista que representa otro 15% más) impactan sobre una base ya muy alta, disparando a niveles preocupantes los valores finales.

Escondido

Pero el problema no termina ahí. Un dato más que interesante es que la Epec subió las tarifas por encima de la inflación sabiendo que parte de sus costos, en realidad, no se movían. Durante siete de esos ocho años (hasta 2015), mientras sí aumentaba el costo del transporte y la distribución de energía (el llamado VAD, Valor Agregado de Distribución), el precio del kilovatio mayorista no variaba. Este punto no es menor porque según lo reconocieron los distintos titulares de la empresa que pasaron estos años, el costo de la “energía pura” representa un 35 por ciento de los costos de la compañía.

Es decir: mientras el 35% de sus costos no variaban, Epec aumentaba año tras año incluso por encima de la inflación (no la “dibujada” del kirchnerismo, sino al real). Eso hizo que ahora, cuando luego de casi una década la Nación empezó a ajustar (y sin anestesia) el kilovatio mayorista, los números asusten.

Año por año

Si analizamos el 2009, por ejemplo, la inflación que midió Estadísticas y Censos de la Provincia fue del 10,36%. En ese mismo año, el Ersep le autorizó a la Epec una suba del 18%: un 80% más.

Luego de un 2010 en que ambos incrementos estuvieron parejos: 15,5 subió la Epec y 14,88 marcó el IPC Córdoba, 2011 fue un año de gran desfasaje. En esos 12 meses, la inflación local acumuló un 13,94% y la boleta de la Epec se fue a las nubes: 28,9%. Ese año (como en la mayoría de los periodos) se aplicó desdoblado: 15,9% desde fines de 2010 y 11,2 desde febrero de 2011.

La votación para aprobar esa suba en el Ersep fue tan polémica como ajustada: finalizó 3 a 3 y desempató en favor del incremento el titular del organismo en esos años, Rody Guerreiro. El vocal por el oficialismo de entonces, Luis “Teti” Arias, defendía el aumento diciendo que el informe técnico de Epec era “impecable”. Y agregó que “los que cuestionan los números no ofrecen una sola objeción técnica valedera”. Para Arias, eran todos “posicionamientos políticos”. Juan Pablo Quinteros, el hoy legislador de Juntos por Córdoba y en esos días vocal en el ente regulador, ya advertía el problema: “Casi el 50% de los costos de Epec es por compra de energía y hace años que ese costo no se incrementa en el mercado”.

La “desconexión” entre la inflación y la boleta de Epec siguió en 2012, cuando los precios subieron la mitad que la factura de energía. Ese año el IPC marcó 14,3% y la boleta 28% (15% en diciembre de 2011 y 11,3% en marzo siguiente).

Luego de un respiro en 2013 y 2014 cuando las subas de la empresa de energía estuvieron en línea con el Nivel General del IPC (e incluso menos), en 2015 la luz aumentó dos veces: 28,61% primero y 15,49 después. Al mismo tiempo, la inflación fue alta, pero no superó el 28,13%.

El año pasado, finalmente, las subas fueron parejas: 34,4% el IPC y 33,86% la luz. Esa suba de Epec es el promedio, pero hubo picos de incrementos de hasta el 48%, según el consumo y la categoría.

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