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Córdoba

Largan a la calle 200 efectivos de la Policía Barrial

200 efectivos integrarán las primeras patrullas de la Policía Barrial, eje del plan que el Gobierno pondrá en marcha en las próximas semanas.

El Gobierno provincial da las últimas puntadas a una de las máximas apuestas de su gestión: el plan integral de seguridad, que significará la aparición en escena de la Policía Barrial. No será como cuando las camionetas rojas y negras del Comando de Acción Preventiva (CAP) irrumpieron en la ciudad. La escenografía cambiará notablemente, e incluirá bicicletas y pequeños móviles sin capacidad para “trasladar” detenidos. 

El Gobierno guarda bajo siete llaves los nombres de los primeros “cuadrantes” por donde caminarán (o bicicletearán) los policías: la ciudad estará dividida en 119 Unidades de Gestión Territorial (el nombre técnico de los cuadrantes), cada una de las cuales podrá abarcar uno o más barrios, según la cantidad de habitantes, extensión y complejidad social. 

Siguiendo este último parámetro, los cuadrantes tendrán un color específico: rojo, amarillo o verde. El semáforo, prometen los funcionarios, servirá para “focalizar la intervención interministerial en ese territorio”, explica Diego Hak, secretario de Participación Ciudadana, uno de los funcionarios que lleva entre sus manos esta brasa: luego del empleo, la seguridad encabeza las preocupaciones de los cordobeses. 

El objetivo del Gobierno es que en diciembre próximo 47 consejos barriales (base de la Policía Barrial) estén funcionando. Y que en 2017 esté completo el esquema en la ciudad. Por ahora, 200 policías están capacitándose en el protocolo con el que operará la Policía Barrial, y el resto se nutrirá de los tres mil agentes que egresarán en julio próximo y diciembre de 2017. Se estima que la mitad de estos, entre 1.200 y 1.600 agentes, irán a las comisarías barriales. 

–¿La Policía Barrial reemplazará a la Policía “tradicional”? –preguntó Día a Día.

–No. El CAP y el sistema policial preventivo seguirán. Por ejemplo, ante una detención realizada por la Policía Barrial, ésta pedirá al CAP que colabore, traslade al detenido y entregue el procedimiento judicial. Los policías barriales no desatenderán el territorio –dice el funcionario. 

En cada cuadrante operarán dos líderes: un jefe policial (subcomisario o comisario) encabezará la patrulla, mientras que un empleado del Gobierno provincial será el “promotor”, un nexo entre el consejo de seguridad de cada cuadrante, la Policía Barrial y el consejo interministerial. 

Los policías barriales podrán patrullar caminando, en bici, moto o un auto pequeño: no harán traslados de detenidos.

Por ahora están conformados cuatro consejos de seguridad barrial y fueron designados seis promotores barriales. En Capital operarán 25 promotores, pudiendo cada uno de ellos asistir a más de un consejo barrial. En el interior serán 20. 

Estos funcionarios no podrán vivir en la zona donde operan, no tendrán actividad partidaria (promete el Gobierno) y se enfocarán en facilitar el acceso a las herramientas que los tres niveles del Estado disponen para mejorar la condiciones de seguridad de un cuadrante. Por ejemplo, advertirán si faltan luces en los “corredores seguros”. 

–¿Contarán con el apoyo del intendente Mestre para la realización de obras que se reclamen en los consejos de seguridad?

–Apuntamos a que en esta relación entre el gobernador y el intendente, la ciudad de Córdoba pueda dar respuesta a las demandas de infraestructura que reclama la política de seguridad –dice Hak. 

En el Gobierno insisten que el plan será integral, no represivo, y que tiene como eje mejorar la urbanística de la ciudad y atender las situaciones de vulnerabilidad, cada día más complejas. 

Motos "de verdad"

Ayer, la Policía incorporó 110 motos Honda Tornado XR 250 y 122 vehículos: 20 Clio, 15 camionetas Strada y 5 Siena. A estos se agregan 50 Clio en proceso de patentamiento y 32 camionetas Chevrolet S10. La inversión prevista es de $ 100 millones.

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