?>
Córdoba

La otra pasión de Daniel Quinteros

Daniel Quinteros es una de las voces de Radio Universidad con su programa “Siete Mares”. Practica yoga con un objetivo tan simple como difícil: vivir mejor.

Por Fabricio Esperanza

Apenas uno comienza el diálogo con Daniel Quinteros, lo primero que llama la atención es el tono grave de su voz, su perfecta dicción, y la forma en que mide cada palabra antes de largarla. Tal como lo viene haciendo desde su ciclo “Siete Mares” en Radio Universidad, y como lo hizo en cada espacio que ocupó en el éter cordobés a lo largo de los años, incluido el popular y recordado “Días de Radio”.

Melómano confeso, conocedor en detalle de músicas y de músicos, los sonidos y los micrófonos ocupan gran parte de su mundo. Pero otra gran parte, sin dudas, es ocupada por el desarrollo de una disciplina oriental milenaria que, según él mismo comenta, ayuda a vivir mejor en esa búsqueda de un equilibrio que le haga fuerza a la vorágine en la que nos vemos obligados a desenvolvernos. Y no se trata estrictamente de otra pasión, porque se busca en todo caso justamente lo contrario: la meditación y la calma interior.

–Empecemos por el principio: ¿qué es el yoga?
–Es una disciplina de corte espiritual, que muchos la vinculan únicamente con el ejercicio físico, pero que no se agota allí, y que no es una religión. Es una búsqueda del equilibrio interior, ir a lo más profundo de tu ser para poder trasladar ese equilibrio a los acontecimientos diarios, a los valores y a los principios. Y resalto el tema de la religión, porque es practicado por gente de distintos credos. Cuando Paramahansa Yogananda vino al Occidente a traer la disciplina, gente de varias iglesias, entre ellas católicas y protestantes, le pidieron acercarse porque daba una señal de que se podía vivir la espiritualidad desde un estado contemplativo, donde Dios era realizable desde el plano de la meditación.

–Y vos... ¿cuándo y cómo llegaste al yoga?
–Podría decirte que desde los 3 años, cuando vi a un sacerdote que iba a visitar a mi abuelita enferma, y a veces oraba caminando alrededor de la cama. Y yo después lo copiaba, y desde ahí siempre tuve interés por mirar un poco más allá. En cuanto a referentes, yo me incliné como ya dije por quien lo trajo aquí, a la Argentina, Paramahansa Yogananda. Hay un libro que para mí fue muy especial, que es “Autobiografía de un yogui”. Con él entrás en la historia de la India y descubrís cómo un pueblo, aún en las mayores de las carencias, puede trabajar en la templanza y el equilibrio, pasando por Mahatma Ghandi que fue discípulo de Yogananda, pasando por una larga lista de personas que incluye hasta actores de cine.

–¿Qué busca el yoga? ¿Qué busca Daniel Quinteros en esta disciplina oriental?
–Llegar a un equilibrio implica que no te dominen las emociones, las pasiones y los sentidos. El yoga busca la supresión del trabajo sensorial, por eso para los occidentales es difícil, porque vivimos en una sociedad donde todo entra por los ojos, por el consumo, por los sentidos. Y a eso, hay que sumar que su práctica arrastra cosas sanas y que le hacen muy bien a la salud.

–Parece fácil al decirlo. ¿Cuáles son las prácticas que te llevan a ese estado?
–El yoga es, antes que nada, meditación, y la meditación lo que intenta es buscar el plano superior, cosa que no es simple pero tampoco imposible. Requiere una constancia y mucho sacrificio. La posición de loto para muchos no es muy cómoda, con las piernas cruzadas con las manos sobre el regazo. Lo que se busca es la unión con Dios, que es la esencia del yoga. Se trata de un descubrimiento y de un verdadero desafío.

–¿Y porqué decís que es una expresión saludable?
–Porque algo importante es la supresión del aliento, la eliminación de la respiración tratando de preservar el cuerpo con la menor cantidad de aire posible. Hablando en términos fierreros, no estás acelerando la máquina, sino que la dejás moderando, de alguna manera.

–¿Hay lugares en Córdoba donde se puede ir?
–Sí, hay varios lugares donde se dan estas expresiones orientales. Hay espacios de corte budista en barrio Alberdi; de corte hinduista, en la zona de Villa Rivera Indarte, donde hay un viejo templo de Paramahansa Yogananda, uno de los primeros templos de Sudamérica. Pero siempre hay que dejar bien en claro algo: el yoga es una disciplina por la que no hay que dejar ningún credo o forma de pensar de lado. En todo caso, el yoga suma para tener una vida mejor y más espiritual.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo