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Córdoba

La otra pasión de Ángel Carabajal

El coreógrafo, director y productor Ángel Carabajal es la cabeza de la puesta Bien Argentino, en Villa Carlos Paz. Cuando no está en un escenario, arma las valijas.

Por Fabricio Esperanza

Desde hace ya varios años, Carlos Paz se perfila cada verano como un espacio que le pelea palmo a palmo, y últimamente con mejor suerte, el título de la más “teatrera” a Mar del Plata. En el medio de ese trajín incesante que implica una verdadera maratón de funciones, una de las propuestas destacadas de esta temporada es Bien Argentino, espectáculo que combina, en el Complejo Malambo de la Villa, música tradicional, danza y humor, entre otros atractivos.

El principal responsable de la puesta es el director, coreógrafo, bailarín y productor Ángel Carabajal, uno de los nombres más prestigiosos que tiene la escena del folklore de espectáculo por estos pagos. Semejante laburo que lleva armar un show de estas características y después ofrecerlo diariamente, casi no le deja tiempo. Pero cuando los cambios bajan y llega el momento de la distensión, Ángel hace lo que más le gusta en la vida después de su trabajo: viajar.

–¿La temporada de verano te permite andar algo?
–Sí, porque cuando hablo de viajar no me refiero únicamente a largas distancias, sino también simplemente a salir a la ruta y escaparme a cualquier lado. Mi problema es que no puedo quedarme quieto en un solo lugar. Y en realidad, se han juntado mi trabajo con los viajes, o mejor dicho son un brazo de mi laburo porque las giras me llevan de un sitio a otro. Cuando salen presentaciones en otros países, también lo hago para conocer lugares.

–¿Pero sos de planificar cuando se puede?
–No tanto, soy bastante impulsivo. Si un día me dan ganas de ir a tal lugar, no lo pienso, me subo al auto y voy. No hay nada mejor que llegar a un sitio desconocido y que te deslumbre por sí solo, sin que te hayas enterado antes de lo que tiene por un folleto.

–¿Dónde tenés tu domicilio?
–Yo soy de Oncativo. Dicho sea de paso, puedo conocer más de 300 ciudades, un montón de países, pero es mi lugar en el mundo. Nunca me quedo mucho porque estoy yendo y viniendo a Buenos Aires, pero siempre tengo que volver, siento esa necesidad.

–¿Cómo nace esta pasión por los viajes?
–Tuve una infancia un poco complicada, de padres separados, mucha libertad. Con 15 años emprendí mi primer viaje solo, de mochilero, a Ushuaia. Antes de eso incluso, me venía a dedo desde Buenos Aires a Córdoba. También me fui de mochilero a Salta, Bolivia, Jujuy, viví en Caleta Olivia un tiempo. Y como cuando viajaba lo hacía sin apremios, tenía la locura de meterme en cada pueblito y anotaba el nombre de las plazas.

–¿Y de afuera qué conociste y qué te gustó?
–Desde hace unos 12 años, tenemos la suerte con mi compañía de recorrer festivales en diferentes ciudades de todo el mundo. El año pasado nomás estuve en varios países: Corea del Sur, Colombia, Venezuela, Qatar, entre otros. Hemos hecho toda Europa, y en lo particular no sólo las principales ciudades, porque cuando podía también agarraba el auto y me iba a ese interior que no vende el turismo.

–¿Pero si tuvieras que rescatar un lugar que te enloqueció cuál sería?
–Aunque no la elegiría para vivir, creo que Praga. Es una ciudad de cuentos, su arquitectura, sus castillos, me causó algo adentro muy difícil de explicar, no te sabría decir muy bien, pero fue como llegar a un lugar con la sensación de que ya había estado ahí.

–Eso en cuanto a lo estético. ¿Y en lo social o cultural?
–Mirá, en Holanda hay un pueblo que no es muy grande de nombre Warffum, y que conocí por un festival llamado Op Roakeldais. Me quedé asombrado por la perfección y la precisión con la que viven, no lo podía creer, te lo juro. El transporte, el propio festival, tienen horarios exactos. Por ejemplo, los trenes pasan a las 7.23, a las 6.58, a las 5.19, todo así. Y te aseguro que a esa hora pasaban. Y en el Op Roakeldais era igual: nuestra presentación duraba 12.56 segundos, ¡y no nos podíamos pasar de eso porque nos apagaban las luces!

–Para cerrar hasta el próximo destino, ¿cómo viene Bien Argentino en Carlos Paz?
–Excelente, ha superado totalmente las expectativas que le habíamos puesto. Es la única cena-show de primer nivel en la Villa, y tenemos en escenario a artistas de una jerarquía tremenda. Queríamos llevar buen folklore, humor y danza, y creo que lo conseguimos.

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