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Córdoba

La leche subió entre 8 y 25% tras el aumento de la nafta

Tras el aumento de los combustibles, la principal empresa láctea del país subió sus productos entre 8% y 25%. Esperan fuertes alzas en los quesos.

Estaba cantado. Con semejante incremento en los combustibles (subieron 10 por ciento el 1° de mayo), los precios de muchos otros productos también terminarían aumentando por la incidencia directa que tiene cualquier retoque en los surtidores sobre el costo de los fletes y el transporte. 

Y la primera “víctima” de este efecto contagio es la leche. Ayer, La Serenísima –la principal industria láctea del país– comenzó a enviar a los comercios minoristas nuevas listas de precios con alzas que van del 8 al 25 por ciento en los precios sugeridos al público. 

El dato fue confirmado a Día a Día por Vanesa Ruiz, gerenta comercial del Centro de Almaceneros de Córdoba. “Lamentablemente, han llegado precios nuevos y con subas importantes”, dijo la representante de los comercios minoristas. Los incrementos, por ahora, afectan a los productos de mayor rotación, como la leche y la crema. Aunque se espera que también sufran fuertes alzas otros derivados lácteos, como los quesos.

Así, la leche entera en sachet pasó de 14,90 a 16,90 pesos, dos pesos más, lo que implica un incremento del 13,4 por ciento. La descremada subió en la misma línea, para llegar a 18,10 pesos por litro. La leche larga vida en botella subió un 8,9 por ciento, pasando de 21,30 a 24,30 pesos, mientras que la leche en polvo de 400 gramos aumentó 22,2 por ciento, para trepar de 45 a 55 pesos. También aumentaron el dulce de leche, la crema y los quesos untables (ver listado). No obstante los precios sugeridos por la industria, luego los comercios minoristas suelen venderlos a valores aún más altos.

“Luego de este aumento, ahora esperamos que suban las otras marcas”, dijo Ruiz. “Y ya nos han dicho –confió– que se vienen incrementos muy significativos en los quesos, del 30 al 40 por ciento”. 

Para la gerenta del Centro de Almaceneros, estas subas se explican por dos motivos. Por un lado, las lluvias de las últimas semanas que impidieron sacar durante varios días la producción de los tambos. Pero sobre todo, por el incremento en los combustibles, que ya acumulan un alza del 30 por ciento en el año. “La suba del gasoil tiene un impacto directo en el costo de los alimentos. Los fletes se han encarecido mucho, y eso se termina trasladando a los precios que paga el consumidor”, explicó Ruiz.

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