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Córdoba

Historias del Programa Primer Paso: lo importante es la actitud

Melisa y Carolina son dos jóvenes que gracias al PPP tuvieron su primera experiencia laboral. Con ganas y predisposición para aprender se ganaron un lugar en Supermercados Buenos Días. 

Hasta hace poco, Melisa Saba (21) y Carolina Toranzo (22) no se conocían. Sin embargo, tienen muchas cosas en común, que hicieron que se convirtieran no sólo en compañeras de trabajo, sino también en amigas. 

Ambas terminaron el secundario y como cualquier joven de su edad comenzaron a buscar trabajo “para ayudar en casa y también para tener dinero para poder tener mis cosas”. “Tener un sueldo en blanco es muy importante, porque te permite planificar un montón de cosas para hacer”, coinciden las chicas. “Encontrar trabajo no es fácil, porque en todos lados te piden experiencia y no te dan una oportunidad”, señala Melisa. 

La noticia de la implementación del Programa Primer Paso (PPP) no tardó en llegar a ellas (dicen que se enteraron por televisión e Internet); rápidamente bajaron y completaron el formulario, y comenzaron la búsqueda de una empresa que las recibiera. 

“Un supermercado es un lugar ideal para empezar a trabajar y adquirir experiencia, porque aprendés de todo”, dice Melisa, a lo que Carolina agrega: “Además, como son empresas grandes tenés más chances de que te llamen”. 

Las dos tuvieron suerte, ya que fueron convocadas por Supermercados Buenos Días, una firma que desde sus inicios colabora con los distintos programas laborales del gobierno provincial. De hecho, hoy emplea a más de 50 jóvenes de las dos ediciones del PPP 2014, varios de los cuales seguramente seguirán trabajando en la empresa una vez que concluya el Programa como lo hicieron Melisa y Carolina, y tantos otros. 

Carolina ingresó con el PPP 2012 y Melisa lo hizo con la edición 2013. En el caso de Carolina, no comenzó a trabajar inmediatamente después de haber terminado el PPP, por cuanto en ese momento la empresa no disponía de vacantes. Sin embargo, sabía que la llamarían apenas surgiera una oportunidad, y así fue. 

Hoy, ambas son empleadas efectivas de supermercados Buenos Días. Carolina se desempeña en la fiambrería y Melisa en la caja, pero las dos pasaron por distintas posiciones en diferentes locales de la cadena. Siempre bajo la mirada atenta de los encargados y con el apoyo de sus compañeros, las jóvenes se adentraron al mundo laboral. Y gracias a su buen desempeño y, sobre todo, sus ganas de aprender, responsabilidad y predisposición ganaron un lugar en la empresa. 

“Desde el primer día, estamos atentos a los chicos, supervisando sus tareas, pero también escuchándolos para conocer cuáles son sus expectativas y, en función de ello, ir encomendándoles distintas tareas. La actitud es un aspecto central, diría que es lo que define en buena medida su incorporación a la empresa como personal efectivo”, destaca Hernán Ciancia, responsable de Recursos Humanos de Supermercados Buenos Días.

Prosperar

Melisa y Carolina son aún muy jóvenes. Ambas viven con sus padres y hermanos: Melisa en barrio José Hernández y Carolina en San Roque. Por ahora, su principal preocupación es poder ayudar a sus respectivas familias y contar con algún dinero para cubrir sus necesidades personales.

Pero por supuesto sueñan con poder independizarse, y en un futuro formar una familia. También quieren seguir estudiando. Melisa se inclina por hacer algún curso que le permita el día de mañana encarar su propio emprendimiento. Pero por ahora, está muy contenta con trabajar en Buenos Días. “Me gustaría llegar a ser encargada”, confiesa.  

Carolina, en cambio, mantiene intacto su proyecto de estudiar Licenciatura en Nutrición en la Universidad, proyecto que hoy parece más alcanzable. “Ahora que tengo trabajo, tengo ganas de ver si puedo acomodar mis horarios para poder estudiar”, se entusiasma. 

“El mérito de haber quedado como empleadas efectivas es puramente de ellas. Nosotros las acompañamos y tratamos de cubrir sus expectativas, pero el mérito es de ellas”, finaliza Ciancia. Y agrega: “El PPP es una gran oportunidad que tienen los chicos; algunos la valoran y aprovechan, y otros, lamentablemente no”.

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