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Córdoba

Heladería gourmet: convierte extraños sabores en helados

Una heladería en Salsipuedes ofrece sabores como cerveza con maní, lavanda, albahaca. Para las fiestas se agregan clericó, gancia con limón, fresita y pan dulce.

Por Lucía Pairola
Lucas es mucho más que un heladero. Es de esos que por las noches sueña sabores y a la mañana descifra la receta como si correspondiese a una inspiración divina. Sin buscarlo, la creación de cremas heladas se convirtió en una obsesión que lo lleva a desafiar cualquier aroma o sabor y transformarlo en “bochita”.
 
“Se me ocurren miles de ideas y me la paso pensando en cómo llevarlas a la práctica para obtener el gusto exacto. Que la gente se encuentre con algo original y ese sabor que alguna vez probó”, contó Lucas Hernández a Día a Día. Este creativo gastronómico, con nuevas combinaciones, le da batalla a la tradicional frutilla con chocolate.
 
En Salsipuedes se encuentra Luna, una heladería artesanal que ofrece desde los sabores típicos –aunque con toques intrigantes– hasta los más extraños como: cerveza con maní, lavanda, albahaca, el cordobés fernet con coca, café irlandés, gancia con limón, mate cocido, zapallo con azúcar de caña y piña colada, entre otros.

“La idea nació como una propuesta semanal de ofrecer especiales y esperar la reacción de los clientes. Así probamos cosas locas y muchos especiales terminaron quedando fijos porque la gente los pide y les encantan”, recordó Lucas el inicio de la aventura. En la cocina de esta heladería se ve todo ordenado y materia prima de primeras marcas: “Voy pensando todo el día en cómo obtener el sabor exacto y creo que una clave es ofrecer los productos de la mejor calidad”, reconoció el particular heladero mientras con sus maquinarias terminaba de darle vida al nuevo sabor “vino tinto”.
 
La heladería Luna tiene como clientes no sólo a los vecinos o turistas serranos sino a restaurantes y hoteles. La nueva tendencia en gastronomía le permite ofrecer allí creación de sabores gourmet para acompañar platos especiales y cartas extravagantes. “Me han pedido gustos extraños como lavanda o albahaca y a cada una de las propuestas las enfrento sin miedo”, contó desafiante.
 
Deleite de verano. De la famosa frase “sobre gustos no hay nada escrito” obtienen la inspiración en esta heladería que ofrece “cata” de sabores exóticos a quien entra por la puerta. Sin dudarlo la selva negra y el lemon pie son tan reales que podrían servirse en plato y no en cucurucho. En tanto, oreo, rocklets, cabsha y dolca deberían ofrecerse en los quioscos por lo logrados. Y el dulce de leche extremo tiene el poder de destronar cualquier competidor. 
 
Los creadores de los helados originales.
 
Gustos fiesteros. La carta de gustos en este lugar varía semanalmente. Cualquiera puede preguntar “¿Qué hay de nuevo?” y llevarse una sorpresa. En esta época del año el helado es un compañero infaltable, no sólo por el calor sino como postre en reuniones y festejos. Y en Luna se multiplica la producción y se pone en marcha la elaboración de helados con sabor a “Navidad”: “Ya estamos pensando en cómo darle vida a helados de pan dulce, clericó, fresita y gancia con limón, todos esos sabores típicos de diciembre”, adelantó este “Willie Wonka” de los helados, dispuesto a servir en cucurucho todos sus sueños.

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