Córdoba

Hace casi un mes que Arcor no puede exportar dulzura a Brasil

Es por la aplicación de nuevas licencias no automáticas desde ese país al ingreso de caramelos y chocolates.

Arcor, la principal multinacional cordobesa y una de las mayores empresas de golosinas del mundo, hace casi un mes que no puede exportar ni un solo caramelo a Brasil, el mayor mercado de Latinoamérica. El problema está dado por la decisión tomada a comienzos de septiembre pasado por el Gobierno de Dilma Rouseff de imponer licencias no automáticas al ingreso de golosinas desde cualquier parte del mundo, medida que afecta de manera directa a la empresa nacida en la localidad de Arroyito.

El dato fue confirmado ayer a Día a Día por una alta fuente de Arcor, quien explicó que varios camiones cargados de mercadería con destino a Brasil están estacionados en los playones de las fábricas cordobesas esperando la autorización para poder partir y cruzar la frontera. “Desde el primer día en que nos comunicaron la medida, comenzamos a tramitar las autorizaciones pertinentes, pero todavía no fueron respondidas”, aseguró la fuente.

Las licencias no automáticas constituyen una traba comercial que requiere la autorización del país importador –en este caso Brasil– para poder ingresar los productos por la frontera. La decisión brasileña, similar a la impuesta hace tres meses a los autos cero kilómetro, alcanza ahora a los chocolates, galletitas y caramelos, tres productos elaborados en grandes volúmenes por las plantas que Arcor tiene en nuestra provincia: Arroyito, Córdoba Capital, Villa del Totoral y Colonia Caroya.

“Brasil es para nosotros un mercado muy importante, aunque esta medida no pone en juego la facturación del grupo. El mercado brasileño es uno de los 120 a los que exportamos en todo el mundo”, dijo no obstante el ejecutivo consultado, quitándole dramatismo a la situación. “No creo que esto tenga en lo inmediato consecuencias a nivel de empleo en las plantas cordobesas”, agregó.

Mientras los trámites de autorización para cruzar la frontera avanzan, Arcor busca abastecer al gigantesco mercado brasileño desde sus cinco plantas radicadas en aquel país: tres en San Pablo, una en Pernambuco y otra en Belo Horizonte. A nivel global, Arcor exportará en 2011 por un valor de 400 millones de dólares. La facturación del grupo prevista para este año supera los 3.000 millones.

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El texto original de este artículo fue publicado el 05/10/2011 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición digital para leerlo igual que en el papel.
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